No creo que cuente.
—Afirmó dejando la comida que llevaba ella en la mesa. Tomó asiento, y esperó a que su acompañante hiciera lo mismo.—
Estar siempre metido en los pensamientos de uno mismo a veces no es bueno.
—Quizás simplemente hablaba por ella misma.���
“ ¿a mi? hmm .. pues no tengo ningún pasatiempo si te soy honesto. mayormente me quedo divagando en mis pensamientos. ” caminó hacia una mesa que se encontraba en medio del lugar, ayudándole con las cosas. “ supongo que eso no cuenta como hobby. ”
Price... He oído hablar de él. Estoy segura de que es mi tipo.
Pero no te preocupes, me gusta más seguir órdenes que darlas.
—Le continuó la broma. Se le había pegado el buen humor que tenía hoy el soldado.—
“ Hah, entonces me rectifico. Te encantará nuestro Capitán, Price.
Pero, te advierto... Estoy más que contento con un solo jefe. No necesito dos. ” Se permitió bromear un poco más. Hoy está especialmente animado.
Mmm... suena bien, pero suena a que es muy joven. Me gustan más mayores.
En mi caso supongo que el Capitán Redfield también debería dar su visto bueno.
“ Te encantará. Escocés, moreno y de ojos azules. Hay que tenerle paciencia, pero es buen chaval.
Y con respecto a lo otro... Quién sabe. Todo depende de la palabra del General Shepherd. No nos vendría mal un aliado. ”
Me encantaría poder hacer alguna misión con vosotros, la verdad.
En ese caso me lo tienes que presentar.
—Se permitió bromear un poco, aunque no estaba acostumbrada a hacerlo.—
Entonces tenemos un trato.
—Sonrió para después coger la comida que habían pedido. Podían sentarse donde quisieran, dejaría elegir al enmascarado.—
Pues lo que más me gusta hacer es trabajar. Pero a parte de eso... leer, entrenar, beber... cosas así.
¿Y a ti?
“ esa idea me gusta más. ” esboza sonrisa bajo la máscara, guardando la billetera. “ y dime, querida emily. ¿qué es lo que más te gusta hacer? sea en el trabajo o como hobby en tu tiempo libre. ”
“ Es sensato. Ocurre lo mismo con mi equipo, todos sabemos y hacemos un poco de todo.
Eso sí, infantería ligera y operaciones encubiertas siempre han sido mi especialidad. ”
Oh vamos, era una broma.
—Se había sentido mal por avergonzarle, así que optó por pagar ella. Era su forma de disculparse.—
Descuida, a la próxima invitas tú.
“ no .. discúlpame. ” sacó la billetera, contando lo que podrían costar las hamburguesas. “ eh .. ¿puedes ver cuánto cuesta cada una? ” preguntó mirándola, avergonzado.
“ ¿Treinta y cuatro? Quién lo diría, si te ves mejor que yo. ¿Tienes algún secreto?
Puede que tenga algo que ver que los soldados no tengamos una rutina de skincare. ¿El barro cuenta? ”
¿No te gustan los pepinillos?
—Se ha llevado una mano al pecho, fingiendo indignación.—
Mmm... está bien. Para gustos colores, supongo.
—Bromeó pidiendo después ambas hamburguesas en la barra.—