Otra no intervención del VAR que perjudica al Villarreal. El penalti a Baena en el minuto 39 es muy claro. Normal que se lo coma el árbitro (que está frente a la jugada, pero tapado por la espalda de varios jugadores), pero ahí es donde tiene que levantar la mano el que está en la sala VOR y arreglar el error. Y no lo ha hecho.
En el último mes, la pasividad del VAR está destrozando al Villarreal. Y no va mal que alguien lo recuerde, que aquí a veces parece que solo compiten por cosas importantes el Atleti, el Barça y el Madrid. El Villarreal se está jugando, con el Athletic y con el Real Betis, su presencia en la Supercopa de España y en la próxima Champions League. Estamos hablando de 30-40 millones de euros.