Tintín, un perro al que le falta una de sus patas delanteras y la otra tiene una malformación que no le permite usarla, fue abandonado hasta en dos ocasiones por sus dueños.
Dos nadadoras olímpicas, Kate Shortman e Isabelle Thorpe, se han lanzado a la piscina en los Mundiales de sincronizada con una rutina que consiste en nadar entre plásticos para denunciar la contaminación del mar que mata a tantos animales y pone en peligro nuestro planeta