Jacob no solía hablar. No solía ocupar el espacio, ni física ni sonoramente. Pero aquella noche no había parado de hablar desde que Leo había llegado. El rostro tenso, más alto de lo habitual para él e incluso con vida, con sentimiento. Y no cualquier sentimiento, sino »
@svnchxld_ mis intereses son aburridos, que no soy suficientemente afectivo, que desperdicio mis mejores años...no puedo oír eso una vez más de alguien que tiene un moodboard de su vida en la habitación.
Hizo una pausa para suspirar y miró a Leo.
— Tendremos dos perros y una casa con »
un dolor de cabeza tras otro.
Resopló y miró a Leo.
— ¿Sabes que dice? Que soy como una piedra. Una preciosa. — Arrugó el ceño.— Qué clase de persona le dice eso a otra.
@svnchxld_
coraje e impotencia.
— No entiendo como es posible que me diga te quiero y luego sea incapaz de respetar un límite. — Apretó sus dedos contra las rodillas.— ¿Por qué te presentarías en casa de alguien sin su permiso? Toda la tarde aquí metida, sin dejarme hacer nada y dándome »
@svnchxld_ — Gracias.
Dicho aquello le dedicó una sonrisa tímida pero victoriosa y se levantó para buscar algo que ponerse.
— Lo llevo todo en la cartera, ¿vamos a volver tarde? Te puedo dejar un abrigo.
@svnchxld_ Le dedicó una mirada silenciosa que, obviamente avisaba de que seguía esperando a que admitiera aquello. Pero igualmente su mano se extendió hasta el escritorio y cogió la cartera.
@svnchxld_ Ladea la cabeza con la cena sutilmente alzada ante la actuación de Leo.
— ¿Quieres que te pida perdón? — Cruzó las piernas.— Admite que me has engañado alguna que otra vez
quedaba para cenar en su casa le daba la oportunidad de ir hasta allí.
— ¡Leo! — Chilló desde el jardín, a la altura de la ventana de su habitación.— ¿Te gustaría venir a dormir después de la cena a mi casa?
Era un día para estar con la familia. Y a él le faltaba @svnchxld_
En su casa la marcha del año era una festividad realmente grande aunque no familiar, pues la mayoría de miembros de su familia permanecían en sus casas pero cumplían con quedarse juntos y arreglados.
La distancia entre una casa y otra era considerable, pero el tiempo que aún »
@svnchxld_ 📲 Leo 🦁
» No la llames pesad que tiene razón.
» Llevo comida para los dos.
» Sushi para mí y sopa de miso para ti ✌🏻🙂
» Duérmete. Te toco el timbre.
Y así fue, una vez acabadas sus clases y todo comprado se presentó en la puerta de Leo.
» Abre que estoy abajo.