60, 70 u 80M por un Balón de Oro y mejor jugador del Mundial… para los madridistas es caro.
140M por un canterano del Leganés, con 10 partidos en primera y 2 goles… es una ganga.
Son adorables
El mejor formato para seguir el mercado de fichajes veraniego siempre fue, es y será éste. ‘El transfermarkt vintage’, el mercato ‘pre Fabrizio Romano’. Playa, helado y el excel en papel del @marca. La Españita feliz.
Un niño pequeño, mientras esperaba en la peluquería con su madre y su padre, se levantó de repente y cerró la puerta que estaba abierta. Lo que ocurrió a continuación hizo que los espectadores se partieran de risa.
A los que todavía conservamos un poco de empatía, estas cosas sí nos duelen y nos joden bastante. Pero hay mucha gente a la que le importa un bledo lo que suelta por las redes. Les da exactamente igual.
Criticar una mala jugada, un penalti fallado o una decisión tonta es normal, siempre ha formado parte del fútbol y nadie se escandaliza por eso. El tema es cuando la crítica se convierte en un festival de insultos, burlas crueles, memes para humillar y odio gratuito día tras día. La cantidad de mierda que le echan a algunos jugadores ya no es normal, ni de lejos. Eso ya no es opinar, es cebarse.
Y aquí viene la sorpresa para algunos: los futbolistas son personas normales, de carne y hueso. Tienen madres, padres, hermanos, pareja… y sí, muchos leen o les cuentan lo que dicen de ellos. Imagina estar en su pellejo: darlo todo en el campo, dejar la piel, y luego abrir el teléfono y encontrarte un alud de veneno y desprecio. Eso no es justo ni medio. Sobre todo cuando son chavales jóvenes que aún están madurando o gente que ya carga con presión suficiente como para encima tener que aguantar esto.
Un poco de humanidad y de sentido común no cuesta nada, coño. Al final, detrás de cada dorsal solo hay un tío intentando hacer su trabajo lo mejor que puede, con sus virtudes y sus cagadas como cualquiera.
🚨🎙️ Nicolás Otamendi on how Argentina treats Lionel Messi:
“People always ask if we treat Messi differently in the national team.
The answer is yes... and anyone who says otherwise is lying.
We're talking about the greatest player in history.
But it's not about giving him special privileges. It's about understanding who he is and what he means to Argentina.
When Messi speaks, everyone listens. When Messi is on the pitch, everyone runs a little harder. Not because he asks us to, but because he inspires it.
I've played with him for many years, and what surprises me most is his humility. A player who has won everything could act like a king, but Leo is one of the most normal people you'll ever meet.
That's why the dressing room protects him.
Not because he's Messi the superstar, but because he's Messi our captain, our teammate and the man who carried the dreams of an entire country for so many years.
Some teams have great players.
We have Messi.
And trust me, that's a privilege none of us take for granted."