¿Una diosa de fiestas? Eso se oye divertido.
—Se subió una vez más a la mesa.
¡OIGAN TODOS, SOY UNA DIOSA DE FIESTA!
—Hacía su acto, ante el aplauso de los presentes.
"... ¿Acaso eres...?"
Luego de ver su acto puso la misma seriedad que ella en ese momento.
De igual manera terminó su jarra y la dejó de lado.
"¿Una diosa de las fiestas? Quiero decir, es un buen truco dentro de todo... como lo haría una diosa de las fiestas."
Vaya, por fin preguntas algo interesante.
—Con una cara seria, terminó su jarra de cerveza, se limpió los labios y se puso de pie. Un suspiro corto pero profundo dejó escapar. Está totalmente concentrada.—
¿listo?
—Parece un acto increíble, pero solo resulta una tontería. +
"Bien, lo siento mucho por bromear, mi diosa Aqua."
Con un tono más bien despreocupado volvió a beber de la jarra, aunque no era la reacción que esperaba de todas maneras sirve.
"¿Qué me puedes decir de ti? ¿Qué tipo de poderes tiene una diosa linda como tú?"
—Un gesto de enojo se marcó en su rostro. Frunció el ceño y le aventó una papa a la cara.
Soy tu diosa, merezco respeto.
—Se levantó del asiento, golpeando la mesa con las palmas de su mano. Sus senos y trasero rebotan casi al instante.
"Qué bueno que está esto, ¿no crees?"
Ignoró su comentario, claramente con el afán de molestarla y obtener una reacción de esta. Habiendo esperado unos instantes rió.
"Una estrella reluciente que deja ver sus mejores atributos... aunque un poco inocente en ocasiones."
"¿Pese a verse como el agujero para depositar dinero? Aunque como he dicho, me divierto contigo, me das... una buena vista."
Aunque sea gracias a su poca ingenuidad.
"Me dedico a la astronomía, telescopios y esas cosas... aunque ahora precisamente solo busco relajarme."
¿Mi falda?
—Se ponía de pie, sacudiendo sus gruesos muslos y trasero. El golpear de sus manos, hacía rebotar su piel.
¿Tiene algo de malo? Yo la veo normal.
—Se giraba de un lado al otro.
— ¡Perdón, es que de verdad jamás lo hice!
Ah... curioso observaba, pero lo que más le llamó la atención fue ver esa falda tan corta que daba lugar a mostrar un poco su trasero, no sabía cómo reaccionar al respecto.
— Entiendo... es de esa forma, hehehe... debo admitir +
—Se sonrojó y tomó el billete de en medio de sus senos.
Oye, n~no hagas eso.
—Algo tímida se cruzó de brazos, resaltando las sus tetas apretadas.
Cuéntame algo de ti, no me quiero aburrir.
—Tomaba una papa más y la llevaba a la comisura de sus labios.
"Es lo que te digo, simplemente un donativo porque me la estoy pasando bien."
Le dejó otro billete en la ma... no, esta vez lo dejó entre sus senos, ya que los había visto rebotar.
"Aunque esta vez he decidido sorprenderte un poco."
Se llevó un trozo de hamburguesa a la boca.
—Siguió bebiendo, para luego tomar un par de papas fritas y comerlas con lentitud.
¿Otro donativo? Habla, estoy interesada.
—Hablaba con la boca repleta, bajando el alimento con las cerveza.
"Pfff, tampoco te tomó mucho usar tu donación."
Al menos ya no siente que esté tan a la defensiva como recién, por su lado continuó bebiendo y comiendo.
"La próxima invitaré yo otra vez, aunque te puedo dar otro donativo, después de todo me la estoy pasando bien contigo."
Que falta de modales.
—Hizo cara de molestia, teniendo ambas manos en las curvas de su cintura.
Paso seguido acomodó mejor su corta falda, y se puso de rodillas en el suelo. Parte de su trasero queda expuesto.—
¿Lo ves? No es tan complicado.
Rascó su nuca un tanto nervioso al ver el movimiento de esos pechos, que sin duda... llamaron su atención y le robaron un rubor.
— Ah... está bien, sí... aunque, no sé como es la forma correcta de rezar, ¿podrías enseñarme?
Preguntó con genuina curiosidad y vergüenza.
¡No soy mensa!
—Vaya que lo es y mucho. Pero jamás lo aceptará.
Por fin terminó su jarra. Sin pena metió su mano entre medio de sus pechos, para buscar su billete. Sus senos no paraban de botar, hasta que por fin lo encontró.—
¡YO INVITO! ¡Hip!
"No sé si eres muy precavida o muy despreocupada... o simplemente mensa."
Rió, volviendo a beber con tranquilidad, esta vez había pedido papas para acompañar y un par de hamburguesas.
"Recuerda comer algo si no quieres terminar peor."
Pues créelo, Sebastián. No solo soy hermosa, también soy una diosa.
—Se cruza de brazos, resaltando sus pechos, los cuales se mueven sin control.
Puedes rezarme cuanto gustes.
—Ser importante, es lo que le ponía feliz.
Genuinamente no se esperó que las palabras de su contraria fueran reales, imaginó que se estaba poniendo en "rol" o algo por el estilo, de todas formas le siguió el juego porque le pareció de lo más agradable.
— Me llamo Sebastián, mira que siempre fui +
— Todavía ni había terminado la explicación, cuando ella despreocupada ya tenía la jarra empinada, bebiendo sin culpa.
¡AHHH! Podría estar haciendo esto todo el día.
—Limpiaba su mentón con su antebrazo, para seguir tomando.
Extrañado simplemente ladeó la cabeza.
"Suelo invitar chicas lindas a beber, incluso a dormir pero tengo mis principios y en ese sentido no me aprovecharía de alguien."
Aprovechando su jarra llegó, comenzó a beber.
"Así que no te contengas al beber, te doy mi palabra."
Soy tu diosa Aqua. Un placer.
—Apretón de manos le da, mientras le mira con una sonrisa impaciente por las bebidas.
Siento que siempre sueles invitar chicas lindas como yo, para emborracharlas y llevarlas a la cama, desgraciado.
—Le comenta sonrojada, cubriéndose los muslos.
"Egoísta."
Refunfuñó claramente en juego para nuevamente sacar su billetera.
"Invitaré yo ahora pero me pregunto qué favor podría pedirte y darte una donación..." Pensó... "Por cierto, me llamo Abukuma, acabo de caer que no me había presentado."
—Lo normal, es bastante tonta. Siendo una diosa, debería tener precios inaccesibles para los mortales.
¡¿Eh?! Jamás.
—Se tapó los senos con sus brazos, haciendo una cruz.
Posiblemente más tomada terminará aceptando sin problema.
"¿En serio bebida es todo lo que pides? Al menos para ser una diosa tienes precios bastante económicos."
Apuntó a su busto con la mirada, recordando que ahí había guardado el billete.
"¿Por qué no invitas tú esta ronda?"