una de esas mochilas grandes y rígidas... Es decir. —¿Pero qué dice? Se le va a salir un tornillo, o algo. Que Fukase le pida algo así... Sí que ha mejorado. Y él, en cambio, sigue igual. Le está cargando de más a la mesa.— ¿Qué te puedo dar a cambio? Trabajaré de lo que sea.
Está bien. Si te hiciese falta en algún momento que cumpliese ese rol, me lo puedes decir.
—Debería animarle a juntarse con él un poco más... algo así hizo con Rin y alguno más del grupo, ¿cierto? Eso lo piensa después de un parpadeo largo que indica que se ha dado cuenta de la
Sería raro, sí. Mejor quédate como un amigo.
-Suficiente que le costaba aceptar algo así. Desvió la mirada hacia el suelo, asintiendo con lo de Len. No eran tan amigos como para ir de viaje juntos, o no aún.-
Ya veremos más adelante, de momento creo que proponerle un viaje +
palabra en específico. "Amigo". No se esperaba estar por delante de Len en ese sentido. Simple casualidad. Él solo le ha provocado dolores de cabeza a Fukase.—
Eh... —Repasa las mismas zonas que ha limpiado.— Puedo ir en el maletero... Es decir, ese debería ser el sitio... O en
—Y ha hablado lento, con el trapo quieto sobre el mueble. Se ha sorprendido de verdad. Lo raro es que Len y él lo aguanten.—
... —Reanuda lo que hacía con más prisas. No puede dejar las tareas a medias.— Si quieres, iré sin duda... Pero quizás prefieras... a alguien más.
Puedo probar a ejercer el papel si lo ves cómodo... Sería un poco raro.
—Ah. Puede limpiar la mesa. Poco o nada ha ensuciado, así que acabará rápido. Se hace con el pañuelo.— Es verdad... Para él también sería nuevo hacer un viaje con alguien aparte de Rin-san y sus compañeros.
de ello, por eso intenta neutralizar el rostro mientras se centra en la mesa y escurre el bulto...
...—
¿Eh?
—Y ya se le ha caído con esos ojos abiertos que se cruzan con los ajenos.—
No podría ser eso... Fukase-san, no te podría financiar el viaje... Y te entorpecería mucho.
nada por verlo de lejos.
—Y acaba bajando la cabeza. Él solo es equipaje. Y ya no tiene ingresos, ni puede permitirse una habitación... así que esos planes se han acabado.
Ah.—
¿Vas a descansar ya, Fukase-san?
No podría ser algo así... Un androide no puede llevar actitudes tan complejas.
—A ver, el padre del pelirrojo... En fin. Él sí se mereció más de una por haber metido las narices donde Fukase no le llamó. Y eso que tuvo paciencia infinita con el peliblanco.
Debe sacudir un poco
querer quedarse aquí, donde podéis descansar, y jugar. Y pensar, aunque eso a veces falla.
—Ahí quietecito se queda. Si eso se gira para estar atento a su espalda.— ¿A mí...? Bueno, sí... Me habría gustado acudir a alguna gira vuestra. O ver a la gente pasar... ... Pero no pasa
amigos a la próxima. Incluso si solo es estar en el hotel. Y hablar sin más de cosas que a ti te gustan. Ahora que vienen las vacaciones, podrías aprovechar. Además de descansar tú solo... si quieres.
Fukase-san... Es el sacrificio que hacer para no colapsar en cualquier escenario. Le pondré cosas que te gusten más. Sanas.
—Pasa los dedos ante la boca, como si quisiese resguardar la sonrisa de verle tan reticente a un plato tan teóricamente sencillo. Él nunca podrá vivir eso.
arder. Quizás se está pasando de charla sincera de golpe tras tanto tiempo de calma para él.
Tiene que estirar un poquillo el cuello... En realidad, sin quererlo, sigue alerta por la posibilidad de que no coma.—
Si no te anima conocer sitios nuevos... podrías probar con tus
Fukase de verdad, se siente lleno. Raro en alguien vacío.
Permanece a su lado. En pie, con las manos quietas a cada lado... Ese debería ser su sitio por ahora.—
Anímate a hablar con el corazón más a menudo. ¿Te gustaría hablarme sobre lo que sentiste en el viaje, por ejemplo?
Es normal que te encuentres más cansado si la dieta es de comida rápida. Te haré una ensalada... Hay que cuidar ese cuerpo humano.
—Se lo merece. Vivir, tener a gente que le quiera y en la que confíe. Ya sabe que él puede insistir hasta que abra los ojos.—
Haces partidas con
gente, hablas con las amistades del trabajo... y me estás escuchando, como un buen amigo. Tener paciencia, incluso cuando no entiendes... o cuando sabes que tratas con alguien extraño.
—Como él. En los ojos se reflejan los suyos. Cada vez que tiene el honor de tratar con el
amistades y relaciones les hace ilusión que lo demuestres, aunque no sea con palabras. Es algo que puedes probar algún día... A ti eso también te hace feliz. ¿A que sí?
Puedes pedir ayuda de alguien de confianza... Te puedes hacer daño si vas a giras así. Mañana te prepararé algo, si... si no quemo la comida.
—Pues nada a suplicarle ayuda a Miku. Ahora que Fukase remonta... Trabajará él para que dé el paso de cuidarse.
El sonido del agua a
medio hervir se mezcla con los esos nervios suyos que no son malignos, todo lo contrario.
Con los párpados caídos, le limpia y prepara la mesa. Se imagina que querrá comer en su cuarto, de todas formas.—
Ves. No pasa nada si lo dices. Yo también pienso en ti a menudo... A tus