muchas veces me hablaron de la envidia y yo siempre decía ¿pero de qué me van a tener envidia a mí? Con el tiempo la vida me enseñó que la gente no siempre desea lo que vos tenés, solo quieren que vos no lo tengas
La mejor decisión que pude haber tomado fue elegir el silencio, no tengo nada que probar, no estoy para convencer a nadie de que soy una buena persona y no voy a arreglar lo que no rompí..