Mi papá y mamá nunca me dijeron: “búscate un novio con dinero”. Ellos decían: “estudie, trabaje y así no dependa de nadie” y con el tiempo entendí que esa fue la mejor herencia que pudieron darme: la libertad de valer por mí misma, sin deberle mi dignidad a nadie.
Hay personas que lograron superar sus peores momentos gracias a un perro que insistía en salir a pasear o a un gato que nunca dejó de acostarse a su lado. No son mascotas, son familia, y no pienso discutirlo.
Estaba hablando con un conocido que duró 13 años con la novia. Ella quería casarse y él no, terminaron y yo le pregunté por qué no quería casarse y dice “porque yo no sentía que ella fuera la persona para casarme”.
13 años hizo perder el tiempo a esa pobre mujer.
Si un tipo no se dispone para algo serio con ustedes y es lo que ustedes quieren, váyanse en cuanto lo noten, no esperen que algo cambie
Es fácil olvidar lo bendecidos que somos. Despertarnos, comer bien, mover nuestros
cuerpos, cuidar a los demás. Incluso los momentos de cansancio significan que estamos vivos. La gratitud se encuentra en lo ordinario, y eso es lo que hace la vida hermosa.
Que maravilla romper vínculo con alguien y no encontrarte a esa persona nunca más ni de casualidad, ni siquiera estando en el mismo lugar. El universo es tan sabio que selecciona quién nunca más merece estar en tu camino, escúchenlo.
Si el precio de haber tenido los huevos de mostrar esta bandera, mojando la oreja a la FIFA, a Trump y a Milei, fue haber perdido la Copa del Mundo, entonces que se metan la Copa en el OGT, porque la gloria es Argentina, y las Malvinas también.