Y si me voy,
así como de repente,
es como un viaje más
para el que viaja siempre.
Si he de morir,
no quiero como la oveja,
que cuando no da más lana
el amo la degüella
Un estadio incompleto por la trama urbana que encontraría allí su identidad. Un estadio con una ventana a la ciudad. Un estadio con alma de hormigón y acero que, con el tiempo, empezaría a latir.
Hoy en #CronicasArquitectonicas: La Bombonera.
Un país que, en nombre de la solidaridad, premia al que no trabaja y castiga a los que trabajan, estudian, invierten y producen, es un país condenado a la pobreza, el clientelismo político y la corrupción.