Tengo más de 70 años y atravesé gobiernos, crisis, hiperinflaciones, defaults, corrupción, estallidos sociales y décadas de decadencia política argentina.
Pero pocas veces vi un nivel semejante de ensañamiento colectivo contra un Presidente.
Salieron todos.
Políticos, periodistas, opinadores, economistas, supuestos “republicanos”, exaliados y oportunistas de ocasión. Todos buscando su minuto para pegarle a Milei.
Criticar un gobierno es democracia. Controlarlo es indispensable. Señalar errores es saludable.
Otra cosa muy distinta es querer destruir a una persona y, de paso, apostar al fracaso de un gobierno aunque el precio lo paguemos todos los argentinos.
Y entonces hay que hacerse la pregunta incómoda:
¿POR QUÉ MILEI GENERA SEMEJANTE REACCIÓN?
Quizás porque no vino simplemente a administrar el mismo sistema de siempre.
Vino a romper demasiados intereses, privilegios, negocios, estructuras de poder y formas de hacer política que durante décadas parecían intocables.
Podrán gustarte o no Milei y sus formas. Podrás cuestionarle todo lo que quieras.
Pero este nivel de odio, desesperación y ensañamiento dice muchísimo más de la Argentina que Milei vino a enfrentar que del propio Milei.
Tengo más de 70 años.
Y pocas veces sentí tanta repugnancia viendo cómo una parte del país parece disfrutar intentando destruir al que está tratando de cambiarlo para el bien de todos los argentinos.
Y que nadie se confunda:
si a Milei lo hacen fracasar, no fracasa Milei.
FRACASA OTRA VEZ LA ARGENTINA. Y DE ESE FRACASO NO VOLVEMOS MÁS.
Boludo recién saque un préstamo de $2.000.000 en mercado pago y pueden creer que ME LO QUIEREN COBRAR??? Jajajaja es un escándalo! Así no funcionan los prestamos. Acabo de borrar la app y hoy voy a marchar por mis derechos. Esto no puede seguir pasando.
a Homero lo tomaban d Gil pero el tigre laburaba en una planta nuclear (la levantaba en pala), un caserón de dos pisos con tremendo patio, dos autos, 3 hijos hermoso y encima iba a chupar todos los días con los amigos. Si eso no es la vida soñada nose, Ejemplo