El mundo que amaba el exceso de información poco a poco va a ir volviendo a lo analógico del silencio, la conexión real y el contacto constante con la naturaleza
Normalicemos NO perdonar, ni sentir empatía, ni pena por aquellas personas que no pensaron en nosotros mientras hacían cosas que sabían que nos iban a doler.
Yo también tengo un pasado triste y no lo uso como excusa para ser una persona de mierda.