Mereces a alguien que tenga la madurez emocional para comunicarse con claridad, que no desaparezca sin explicación, que te haga partícipe de su vida, que se disculpe cuando corresponda y que nunca te obligue a adivinar lo que siente, piensa o quiere contigo.
Ya solo faltan 4 meses para que termine el año que me enseñó que no todo es para siempre, que un día puedes tenerlo todo y al siguiente estar empezando de cero.