Sin comentarios.
Para bajarle los impuestos a los empresarios, y dejar de percibir USD$2.000MM, ningún problema.
Para pagar $17MM por asesorías de Natalia Duco, ningún problema.
Para pagar Almuerzos en la Moneda con los amigos, ningún problema.
Pero para pagar lo comprometido a Carabineros, la culpa es de Boric que se "robó todo".
Ese es el nivel de quienes le decían a Carabineros -"NO LOS DEJAREMOS SOLOS"-
Saque usted sus conclusiones.
🔴 URGENTE
🔷 El ex embajador Chileno en EEUU, Don Gabriel Valdés confirma un plan coordinado entre Kast y la administración Trump para torpedear la postulación de Bachelet a la ONU
"Me hago cargo de mis palabras"
GRAVISIMO
#RenunciaKast
"Quiebra":
Aunque un país no quiebra como una empresa, por último podría usarse el concepto si cae en cesación de pagos de su deuda (default).
En Chile, eso no ha pasado desde 1931.
Bajisimo riesgo país indica que el mercado tampoco lo cree probable.
La ignorancia es atrevida.
Como muchas personas, mi corazón está a la izquierda. Siempre he votado por alguna variación de ella. Mi forma de entender el mundo tiene raíces profundas tanto en el marxismo como en sus críticas desde la misma izquierda, de Camus a Orwell. Pero descubro que lo que me separa de la izquierda oficial —o al menos de su versión tuitera— es precisamente el corazón.
Porque soy de izquierda, mi primer impulso ante la caída de Maduro es una alegría visceral. No por quien la provocó —Trump no despierta en mí ninguna simpatía— sino por los millones de venezolanos que llevan años huyendo de una parodia grotesca del socialismo. Por las madres que no han visto crecer a sus hijos. Por los profesionales manejando Uber en Santiago. Por los que murieron cruzando el Darién.
La izquierda que conozco en Twitter piensa al revés: primero el antiimperialismo, después la soberanía, luego la no injerencia, y al final —si queda espacio— los venezolanos. Como si el principio de no intervención pesara más que los cuerpos torturados en El Helicoide. Como si los derechos humanos del tirano importaran más que los de sus víctimas.
Este reflejo automático se repite en cada crisis. En Cuba, la corrupción dinástica de los Castro siempre pesa menos que el embargo. Cuando las iraníes se quitan el velo y enfrentan a los mulás, la izquierda busca primero denunciar a la CIA. Cuando quemaron el metro en Santiago, había que entender la rabia antes que lamentar a la cajera que no pudo llegar a su trabajo. No importa que los mulás ejecuten homosexuales, que los muyahidines lapiden mujeres, que los Castro encarcelen poetas: si están contra Estados Unidos, merecen comprensión.
Entiendo el razonamiento. Conozco la historia de las intervenciones, los golpes de Estado, la Escuela de las Américas. Sé que Estados Unidos no regala nada y que Trump es un personaje siniestro. Pero lo que no puedo entender es la ausencia de emoción humana elemental. Esa frialdad doctrinaria que no se conmueve ante los videos de venezolanos llorando de alegría en las calles de Caracas. Que no siente nada ante las iraníes cortándose el pelo en señal de rebelión. Que siempre tiene un "pero" listo antes que un abrazo.
Preferiría, por supuesto, que los venezolanos hubieran derrocado solos a su tirano. Pero sé —porque la historia lo enseña— que pocas dictaduras caen sin alguna forma de presión internacional. La chilena no lo hizo. La argentina tampoco. La española menos. Y de todas las salidas posibles después del fraude brutal de julio, esta es de las menos sangrientas.
Hoy los venezolanos celebran. Las calles de Caracas se llenan de una esperanza que creíamos muerta. Y yo, que sigo siendo de izquierda precisamente porque creo en la dignidad humana antes que en las abstracciones geopolíticas, celebro con ellos.
Mañana habrá tiempo para analizar, criticar, contextualizar. Hoy, solo hoy, déjenme sentir esta alegría sin pedir permiso al manual del buen antiimperialista. Déjenme poner el corazón donde siempre debió estar la izquierda: del lado de la gente, no de los mapas.
Muy bien presidente. Primero la salud e integridad de los compatriotas. Hubo un negligencia evidente en la organización argentina. El país local debe garantizar la seguridad de ambas barras y aquí a todas luces eso no ocurrió.
Lo sucedido en Avellaneda entre las hinchadas de Independiente y Universidad de Chile está mal en demasiados sentidos, desde la violencia en las barras hasta la evidente irresponsabilidad en la organización. La justicia deberá determinar los responsables.
Ahora nuestra prioridad como Gobierno es conocer el estado de nuestros compatriotas que han sido agredidos, asegurar su atención médica inmediata y que a quienes están detenidos se les respeten sus garantías. Para ello estamos trabajando con Embajada, Consulado, Cancillería y Ministerio del Interior.
Gracias al Partido Socialista por proclamarme como su candidata. Me emociona profundamente. En sus luchas está la historia de Chile y también mi propia historia. Gracias por confiar en mí. Vamos con esperanza, por un nuevo tiempo para Chile.
#CreoEnChile
Me han escrito alrededor de 400 Argentinos estafados por Javier Milei y Libra a preguntarme que si hay alguna forma de recuperar su dinero perdido ( todos casos conformados con hash de la compra).
Y a todos les he dicho lo mismo, su dinero se perdió para siempre, asi que Argentinos ya no me escriban a preguntarme lo mismo y mejor pregúntense ustedes mismos por que pusieron a un estafador serial como Milei a dirigir su pais.
HISTÓRICO!!
Por error, en TN en Youtube subieron la entrevista de @JonatanViale a Milei con una parte que en el vivo habían quitado. Viale y Santiago Caputo frenan la charla para avisarle a Milei que algo puede complicarlo judicialmente y grabarlo de nuevo.
VIALE CORRUPTO!!!