Mientras dormías anoche, completamente inmóvil en tu cama, nuestra galaxia se desplazó millones de kilómetros a través del cosmos. Te despertaste en la misma habitación, en el mismo planeta, pero inimaginablemente lejos de donde estabas la noche anterior.
La Vía Láctea no se desliza silenciosamente por el universo. Está corriendo a través del espacio a unos 600 kilómetros por segundo, llevando consigo miles de millones de estrellas, planetas y todo lo que hay en ellos en el viaje.
Es un buen recordatorio de que incluso cuando la vida parece inmóvil, siempre estás en movimiento.
Hubo días que me daba terror la idea de quedarme sola a cuidar a mi bebé, hoy amo los días ella y yo solitas en casa acompañándonos y aprendiendo juntitas 💖 ser mamá es lo más bonito que me ha pasado.
La Dalilah me recuerda a esa maestra que nadie quiere en la escuela y ella tampoco a nadie pero nomás no mete el cambio para seguir mame y mame, que hueva estarle viendo la jeta jaja