Ya es oficial: desde hoy cualquier persona que vive en nuestro país puede ir a un centro sanitario sin barreras administrativas. A pesar de los bulos racistas, la salud es un derecho que garantizamos. Solo podemos cuidarnos si lo hacemos como sociedad.
Visto desde fuera, lo que está pasando en España inquieta de verdad. Hay una sensación clara de que quienes gobiernan ya no se sienten obligados a rendir cuentas, protegidos por el control de los medios públicos y por una lógica de impunidad cada vez más normalizada. En esos mismos medios estatales se escuchan discursos sobre cómo la dictadura ocultaba accidentes, se corre a hablar de Franco, pero cuando ocurre uno hoy se llega a decir sin pudor que la culpa es del cambio climático.
Mientras tanto, un ministro responsable de un sector marcado por un accidente gravísimo, con medio país bloqueado en redes, responde con mensajes confusos y defensivos. No hay explicaciones claras ni responsabilidades asumidas, solo una obsesión por controlar el relato. El Gobierno, que en su momento intentó sacar rédito político de la desastrosa gestión general, a todos los niveles, de una riada mortal en Valencia, rechaza ahora cualquier culpa.
Todo suena a modo supervivencia, con medios afines ya buscando el próximo escándalo que permita pasar página sin mirar atrás.
🔴 ÚLTIMA HORA | La 'tuitera' Muy Mona (@Capitana_espana) ESTALLA contra el Gobierno ante la persecución que han iniciado contra ella: "No es Cuba, no es Venezuela, es España".
"¿Qué más debe pasar para que la gente abra los ojos?"
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