San José, San Lorenzo, Suipacha,
ambas Piedras, Salta, y Tucumán,
la colonia y las mismas murallas
del tirano en la banda Oriental. (bis)
Son letreros eternos que dicen:
aquí el brazo argentino triunfó;
aquí el fiero opresor de la Patria
su cerviz orgullosa dobló. (bis)” (…)
En el Día del Himno Nacional Argentino, algunas estrofas que no nos enseñaron a cantar en la escuela.
(…) “Se conmueven del Inca las tumbas,
y en sus huesos revive el ardor,
Lo que vé renovando a sus hijos
de la Patria el antiguo esplendor. (bis)
Estribillo (con coro)
A vosotros se atreve argentinos
el orgullo del vil invasor.
Vuestros campos ya pisa contando
tantas glorias hollar vencedor. (bis)
Mas los bravos que unidos juraron
su feliz libertad sostener
a estos tigres sedientos de sangre
fuertes pechos sabrán oponer.
Pero sierras y muros se sienten
retumbar con horrible fragor. (bis)
Todo el país se conturba por gritos
de venganza, de guerra, y furor.
En los fieros tiranos la Envidia
escupió su pestífera hiel. (bis)
Su estandarte sangriento levantan
provocando a la lid más cruel. (bis)
El golpe genocida intentó borrar a esa vanguardia obrera que empezaba a cuestionar el régimen social y, como parte de eso, eliminar todas sus expresiones ideológicas o artísticas. Esto forzaba a los artistas e intelectuales de la época a tomar una decisión:
Una vez Antonio Berni dijo: “Es una respuesta a la vida. Ser artista es emprender una manera riesgosa de vivir, es adoptar una de las mayores formas de libertad, es no hacer concesiones. En cuanto a la pintura, es una forma de amar, de transmitir los años en el arte”.
Un interesantísimo fenómeno social ver cómo las sociedades en los totalitarismos generan expresiones de un deseo de libertad tan intenso, y como las obras toman una nueva significación como testimonio y registro de nuestra historia, como fuente individual y colectiva de memoria.
Esa necesidad visceral era generar obras que sobrevivan a los tiempos, cargadas de urgencia e inevitablemente de sensibilidad y fuego interno, que generaran una eterna sensación de “piel de gallina”.
asumir un compromiso social, arriesgarse, vivir en constante resistencia y formar espacios institucionales e informales que, si bien se encontraban limitados por la censura, habilitaron estrategias que desafiaran la lógica dictatorial represiva.
Pienso que la mayor aspiración que se puede tener es compartir con los que juegan en la misma vereda que uno, esos que no creen en competir y que entienden que no hay forma de perder, nunca, si entras en un infinito flujo de inspiración y aguante recíproco.
En lo concreto y real, eso me ha llevado a tener una amistad muy linda y sincera con gente que admiro mucho.
Una vez al Negro Fontanarrosa le preguntaron: "Que deseas para tu hijo?". Y él respondió: "Deseo que los amigos se pongan felices cuando lo vean venir". Para mí ES ESO.
Eso muchas veces representa el “camino largo” para llegar, pero para mí está muy por encima de tener los bolsillos llenos de guita pisándole la cabeza al de al lado o ser tan ridículo de subirte vos mismo a un pedestal y treparte al ego, como si en si existiera un límite.
No tenerle miedo a la cabeza del otro ni hacerse drama por boludeces o cosas que tienen solución, o mirar lo que hace el del costado y estar pendiente con pensamientos de mierda, sino simplemente disfrutar de lo que hacemos todos.
El día después. Es como cuando en tu vida venís de un trago amargo tras otro y te pasa una linda, y decís ufff como necesitaba esto. Tus problemas no desaparecen, pero los batallás más motivado. Porque tuviste un día de felicidad, encima colectiva. Aguante la alegría popular 🖤
Ese sueño se me cumplió con la Copa del Mundo. Se siente tan fuerte que no me parece real. Acompañar los festejos en el Obelisco y esa alegría que fue y es de todos y para todos, sin exclusión, es de las cosas más emocionantes que me pudieron pasar. Gracias, aguante nunca parar.
Nunca me planteé pertenecer al ambiente elitista del arte, nunca quise que una ilustración mía esté en una fría galería, en un contexto inaccesible, sin contacto humano. Siempre soñé con estar en la calle, rodeada de gente, que sintieran que hice algo que representa su sentir.