Por el bien de tu paz mental, deja de esperar una disculpa de alguien que, en su propia versión de la historia, no reconoce haber hecho nada malo. A veces, cerrar un ciclo no requiere escuchar un "perdón*, sino aceptar lo ocurrido y seguir adelante.
Hay logros que no caben en un sueldo, un título o un currículum. Superar un miedo, atravesar una etapa difícil, recuperar la calma o aprender a estar bien con uno mismo también es éxito, aunque nadie lo vea ni pueda medirlo.