La felicidad es subestimada. La pintan como éxtasis, pero casi siempre es calma. Es la ausencia de problemas urgentes. Es un domingo por la tarde sin nada que resolver.
mi love language es la presencia: atender tu llamada aunque no quiera hablar con nadie, hacer espacio en un calendario lleno, parar el mundo solo para estar con vos.
Lo más valioso que tengo es mi tiempo, y si es tuyo, ya tenés lo mejor de mí.