Ahora entiendo porque los hombres son felices, puro ver partidos de futbol, cervezas, gritar con tus amigos. Hasta yo me enojaría si me estuvieran escribiendo que dónde estoy.
Otra vez, los que dicen que hacer viajes de trabajo ha de estar chido es porque no se han aventado la de facturar 32 mamadas para comprobar un puto panini de 3 quesos y un moka.
mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas.
Pero lo hago y lo seguiré haciendo.
A pesar de que a veces tengo una relación extraña con mi padre, siempre voy agradecer que es el primero en apoyarme cuando decido hacer cosas extrañas y extremas.
No hay nada más agachón que un mexicano pidiendo disculpas a los extranjeros por “no tener una ciudad a su altura”. Ese complejo de inferioridad, como si uno fuera a sus países a decirles toda la mierdita que hay.