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Hasta que vea los colmillos y salga gritando interiormente, pero eso es otra historia.
“ ¡Me encanta! Yo estaba enamorada de Elena, quería ser su novia. Y de una vampira rubia también pero es que era muy mala entonces… ”
“ ¿¡Te gusta The Vampire Diaries?! ” Ha soltado hasta un gritito de emoción, llevaba sin escuchar ese nombre desde su adolescencia.
Da unos pasos acercándose al 'joven', si alguien le pregunta a la pelirosa tiene las papeletas de convertirse en uno de sus mejores amigos.
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Sus ojos se dirigen a la nueva persona que se ha añadido a la conversación, silbando al ver la prenda de ropa. Si hay algo que le guste más que las camisas de cuadros, eso son las sudaderas.
“ ¡Hey! ¡Tú! ¡El jovencito! ¿De dónde es tu sudadera? ” Cabe destacar, que sus »
“ Yo espero que haya comida gratis. ”
Aunque no había contando en qué tiene que ir a una fiesta ¿qué se pone uno en una situación así? Preston se rasca la barbilla pensativa, pensando en cuál será la elegida entre sus múltiples camisas de cuadros.
“ Pero lo que cuesta un coche… quiere asesinar mi cuenta bancaria, eso es sinónimo de asesinarme a mí. ”
Asiente completamente convencida de lo que acaba de decir, porque ella es ante todo londinense. Y si hay que se les da bien a los británicos, es escaparse de sus »
“ Un enemigo de la paz y el amor ha decidido pagar con mi pobre persona todas sus frustraciones humanas, queriendo atentar contra mi vida. ”
Traducción: la persona cuyo coche ha explotado está intentando hacerla responsable de las consecuencias de sus acciones.
“ ¿Yooooo? ” Pregunta en un tono casi ofendido, señalándose así misma para luego apuntar a la morena morena, es claramente una víctima, si le está dando una crisis de ansiedad como ha dicho la introvertida de la esquina.
“ Yo no he explotado nada. Se ha explotado un coche »
“ Mi vida está en peligro ¡uno inminente! ” Se está absteniendo de lloriquear porque hay varias personas delante y tiene una reputación que mantener.
Aunque quizá está olvidándose comentar que la situación en la que se encuentra es única y exclusivamente consecuencia de sus »
« un minino agarrado por su madre al notar como Parker tira de la capucha de su prenda de ropa, sonido que de repite al escuchar el comentario del moreno.
“ ¡Oye! ¡Suéltame! ¡No lo entendéis! ¡Voy a fenecer si me encuentran! ”
¡Terror, pánico y miedo! Esos son los sentimientos que la pelirosa es invadida cuando pasa de estar cómodamente descansando en su bien pensado escondite —va a ignorar el hecho de que, en efecto, estaba haciendo el ridículo—.
Un quejido se escapa de sus labios, sintiéndose como »
« bancos de la ciudad, porque recordemos que ella no está ahí. No es como que esté huyendo porque haya explotado accidentalmente un coche intentando probar su nuevo invento y el dueño del vehículo lo haya visto.
No, para nada.
¿Alguien la reconoce? Error, Preston no está ahí, aunque el cuerpo de la cazadora esté enfundado en una sudadera negra tres tallas más grande que la habitual… todo forma parte de una ilusión.
Sí. Misma ilusión que hace que se encuentre escondida detrás de uno de los »