Art forgers usually go to jail. But not when Michael Jackson is the subject of your forgeries, and his estate is your financial target. Then, his estate will perpetuate your fraud for you, defend you when you get sued, and pull all stops to pervert the course of justice.
📝 CARTA ABIERTA a la Coordinadora de Contenido de @NetflixES. Ante la falta de respuesta a mi correo, he decidido hacer público su contenido.
📢 Se agradece su difusión.
Estimada Verónica Fernández,
Le escribo para trasladarle mi profunda decepción e indignación ante la decisión de Netflix de incorporar a su catálogo la docuserie Michael Jackson: El veredicto.
No me dirijo a usted únicamente como espectador, sino como alguien que ha estudiado de forma exhaustiva el juicio de 2005 contra Michael Jackson, que ha leído a fondo sus transcripciones judiciales y que ha dedicado años de trabajo a analizar aquel proceso, hasta el punto de publicar un libro precisamente sobre ese litigio y las acusaciones contra Jackson. Precisamente por ello, me resulta imposible contemplar esta producción sin percibir algo que salta a la vista desde los primeros minutos: el absoluto desprecio por el rigor, el contexto y la verdad.
Este "documental" se presenta como imparcial, pero no es así. Después de verlo, se puede apreciar que construye una narrativa de culpabilidad, y lo hace basándose en testimonios desacreditados, omisiones deliberadas, manipulaciones de contexto y afirmaciones que contradicen directamente la documentación judicial disponible. Lo más preocupante no es que existan opiniones contrarias sobre Michael Jackson, ya que es un debate abierto y es lícito hablar de ello con total naturalidad. Lo preocupante de todo esto es que Netflix esté dando visibilidad a una producción que confunde activamente a la audiencia acerca de hechos perfectamente verificables.
Uno de los ejemplos más evidentes es Diane Dimond, una de las figuras centrales del documental. Su historial de afirmaciones falsas y sensacionalistas sobre Michael Jackson está ampliamente documentado. En este enlace he realizo un análisis detallado que demuestra hasta qué punto algunas de sus afirmaciones carecen de credibilidad:
https://t.co/wrrdKgf1fp
Y Diane Dimond es solo el principio. Podría realizar exactamente el mismo ejercicio con otros participantes entrevistados en la serie, como Vincent Amen o Martin Bashir, cuyas contradicciones, manipulaciones y falsedades descaradas han sido ampliamente expuestas y documentadas a lo largo de los años. El documental se baprovecha del desconocimiento del espectador medio sobre quiénes son sus entrevistados. Pero quienes hemos estudiado este caso durante años los conocemos bien, conocemos perfectamente sus antecedentes y hemos contrastado durante décadas sus declaraciones con las pruebas y las transcripciones judiciales. Por eso resulta tan evidente la falta de rigor de una producción que los presenta como fuentes incuestionables.
Tampoco puede ignorarse que una de las productoras de esta docuserie, Anya Cooper, trabaja para AMOS Pictures, la misma compañía responsable de Leaving Neverland. Por tanto, resulta difícil creer que exista una voluntad real de equilibrio o neutralidad cuando una de las personas detrás del proyecto procede precisamente de una productora asociada a una de las obras más sesgadas y cuestionadas sobre este asunto.
Lo que más me sorprende es la doble vara de medir que parece aplicarse cuando Michael Jackson es el tema de conversación. Durante este último mes hemos visto artículos criticando al biopic de Michael Jackson por supuestamente omitir elementos polémicos de su vida. Sin embargo, parece que nadie exige el mismo nivel de honestidad a un documental que omite de forma sistemática las abundantes pruebas de fraude, contradicción y manipulación presentes en las acusaciones, pruebas que fueron fundamentales para la absolución unánime de Michael Jackson en 2005.
Porque ese es el verdadero problema... Este documental no solo hace una interpretación parcial de los hechos maquillada de neutralidad, sino que directamente omite información clave para que el espectador pueda comprenderlos.
Un ejemplo especialmente grave es la forma en que presenta la relación entre Gavin Arvizo y Michael Jackson. El documental repite que ambos durmieron juntos y muestra un vídeo de ambos, pero edita y elimina deliberadamente la parte de las declaraciones en las que explican que Gavin durmió en la cama mientras Michael Jackson lo hizo en el suelo. El propio Gavin Arvizo declaró bajo juramento durante el juicio que nunca compartieron la cama. Sin embargo, esa parte desaparece. Se corta. Se elimina. Y el espectador recibe una impresión completamente distinta de lo que realmente se dijo. Alteran descaradamente el significado de un testimonio mediante una edición selectiva. Y ese patrón se repite una y otra vez a lo largo de la serie.
Después de haber leído cientos de páginas de transcripciones judiciales, puedo afirmar sin reservas que este documental transmite una imagen profundamente distorsionada de lo ocurrido. No porque presente argumentos contrarios a Michael Jackson, sino porque oculta sistemáticamente aquellos hechos que contradicen el relato que pretende imponer.
Francamente, me parece inaceptable que Netflix avale un producto que se presenta como documental mientras difunde afirmaciones engañosas, perpetúa bulos desacreditados desde hace años y reescribe hechos judiciales que cualquier persona puede contrastar consultando las fuentes originales.
La verdad no puede ser selectiva. Si Netflix aspira a ser una plataforma comprometida con la calidad y la credibilidad de sus contenidos, debería ser la primera interesada en evitar la difusión de producciones que recurren a este tipo de prácticas.
Por todo ello, le solicito formalmente que Netflix reconsidere la presencia de Michael Jackson: El veredicto en su catálogo y proceda a su retirada.
Asimismo, le recuerdo que existe una campaña internacional de cancelación de suscripciones motivada por la inclusión de este documental en la plataforma, que ya supera las 160.000 firmas. Independientemente de la opinión que cada uno tenga sobre Michael Jackson, el creciente rechazo que está generando esta producción demuestra que muchos espectadores perciben lo mismo que yo: que Netflix ha dado cabida a una obra profundamente sesgada que sacrifica la verdad en favor del sensacionalismo.
Como autor que ha dedicado años a estudiar este caso, pero sobre todo como espectador que espera honestidad de una plataforma de referencia mundial, considero que Netflix tiene la responsabilidad de revisar críticamente este tipo de contenidos y preguntarse si realmente representan los estándares de rigor y credibilidad que dice defender.
Atentamente,
Pablo Rodríguez Lago
Autor de Volviendo a Neverland
Vigo, España
@Nestarichierich@TheMJCast Not entirely far-fetched to believe that one may have been lured under false pretenses. We also don't know how they sliced and diced the damn thing. I guess we will hear all about it!
@Nestarichierich@TheMJCast The trial coverage was so utterly skewed that the general public know nothing about what a joke it was. Not unlikely that JRT took them at their word when they said it was a "forensic" look at it. Given the vulturous nature of such platforms and the positive post-biopic hype?
@Nestarichierich@TheMJCast to have someone positive/neutral than nobody at all. T Mez didn't take part, I definitely don't think they wanted someone like Aphrodite to take part. I'm guessing the angle was that he was as close to positive as they were willing to go.
@Nestarichierich@TheMJCast Honestly.. any MJ-adjacent person not being outright anti-MJ is something I'm grateful for these days. I don't know what edition I have, but I bought it in early 2000s. It wasn't pro-guilt, but contained a lot of innuendo and talking points we see from guilters now.
@Nestarichierich@TheMJCast Yes, that is the same impression I have. Not a guilter at all, but the 1993 portion of the book that I have does have a lot of weird innuendo like I said. Especially with regards to the infamous description. As far as the hit piece, I think it might be argued that it was better
@TayCris36535643 I remember walking out of there as a 15 year old hella depressed, just knowing they would rip him to shreds the next day in the press. And they did. He and Beyonce were the only ones the audience weren't booing at. Rihanna got it the worst.
@WheretheT@TheMJCast I don’t remember that biography supporting his guilt. The 1st edition came out before 93. His appearance was sort of neutral indeed, which is a problem if he’s supposed to be friends with MJ. The other side was very aggressive, and the pro-MJ people had no teeth.
@RichardHanania A very low-effort and palatable way for you to actually learn something from a reputable source. Award-winning investigative journalist Charles Thomson. Re-heated tabloid musings are not it.
https://t.co/7FpPqMlJ6o
@Nestarichierich@TheMJCast I enjoyed the book too. Actually, from what I understand his appearance on that hit piece was pretty neutral and that's already better than I expect from anyone. My issue is that I spent years of my teenage life believing the 1993 allegations because of that biography.
@Slate You were worried that it would use primary sources and expose reality that the wider public has been deliberately deprived of, but are now comforted to see that the same false narrative continues to be pushed? Cool story bro.
@TheMJCast Apologies. No offense was intended. Re-read the biography recently and I'm speaking through the bitterness caused by all the innuendo. Then saw your brilliant breakdown here - hence my comment. Thank you for everything that you do. Your intellect and integrity are invaluable.
@whos_bad777@TheMJCast@hali1189@CEThomson What's crazy is that the truth is FAR more interesting and would be a much more entertaining and lucrative undertaking for a platform like Netflix. Why they choose to rehash these false narratives is beyond comprehension.