Claramente, el PEJE no dedicó su sexenio a gobernar. Se dedicó a construir un sistema de corrupción diseñado para sobrevivirlo y protegerlo. Una red de poder, complicidades y lealtades destinada a mantenerlo fuera de prisión, a él, su familia y amigos. Su única ambición fue siempre usar su proyecto para robar y seguir impune después de abandonar Palacio Nacional.
Por eso el ataque sistemático a las instituciones a los ciudadanos, a los empresarios. Por eso la obsesión por someter al Poder Judicial y a los demás poderes. Por eso @adan_augusto se sabe impune. Por eso estableció la revocación de mandato. Necesitaba dejar la espada de Damocles colgando sobre cualquiera que lo sucediera por si pretendían perseguir sus crímenes.
Mientras tanto, los mexicanos más necesitados quedaron en segundo lugar. Endeudó al país para financiar con deuda los programas clientelares, deuda que se pagará con el dinero de quienes sí trabajamos y producimos, mientras le vendía la idea a la gente que esos recursos públicos eran dádivas personales. Y alrededor de su familia se acumularon señalamientos y escándalos que merecen investigaciones serias, independientes y hasta sus últimas consecuencias, incluidos los relacionados con Pemex y el huachicol fiscal.
Su filosofía de gobierno quedó clarísima: no quería a los mejores, quería a los más leales. Porque cuando el objetivo es controlar, la capacidad estorba y la obediencia se premia.
Pero hubo algo que evidentemente no calculó… que el mayor riesgo para el cartel que fundó iba a surgir de su hijo, un hombre más pendejo y corrupto que él.
Y ahí está la ironía, pasó seis años tratando de blindar su legado y podría terminar viendo cómo los suyos deshacen el blindaje desde adentro.
Hay que exigir que se rindan cuentas!