Crecí en una familia donde me celebran todo, donde no me falta amor, donde mis padres solo porque sí me regalan flores, me escriben notas y hasta me llevan el café a la cama, jamás en la vida me permitiré conformarme con menos, ya aprendí la lección.
Así que recuerda, la opresión puede ser señal de multiplicación. No importa el tamaño de tu opresión ¡DIOS ES MÁS GRANDE! ¡DIOS PUEDE MÁS! Vas a ver materializadas cada una de sus promesas y te vas a multiplicar!
Cuando pienso en retroceder miro la cruz y recuerdo que Jesús me ha lavado con su sangre preciosa, que pagó un precio altísimo por mi libertad y venció la muerte para darme vida. Su amor no tiene fin y siempre será el motor.❤️