El caso de la revista 'Punto y Hora'
El primer número de la revista 'Punto y Hora' apareció en 1976 y el primer número secuestrado por la policía fue el décimo. ¿Motivo? Un editorial sobre la amnistía para los presos políticos.
En septiembre de 1976 la directora, Mirentxu Purroy, sufrió amenazas de muerte.
En diciembre de ese mismo año fue encarcelada y sometida a un consejo de guerra acusada de injurias a la guardia civil por la publicación de la carta de un lector que contaba la fiesta de los gansos en Lekeitio (Vizcaya), cómo la guardia civil había entrado a saco, masacrando a familias enteras, penetrando en los bares y golpeando a una señora embarazada que casi dio a luz en la calle.
El 5 de octubre de 1977 la revista sufrió un atentado con bomba reivindicado por grupos neonazis que destruyó completamente la redacción de Pamplona.
En febrero de 1981, tras denunciar la muerte de Joseba Arregi, torturado por la policía, el semanario volvió a ser secuestrado.
Ese mismo mes el director, Xabier Sánchez Erauskin, fue acusado de injurias al reypor un artículo sobre la visita del rey a Gernika. Fue condenado a un año de prisión, donde ingresó el 15 de abril de 1983, abandonando la dirección de la revista.
En 1983 volvió a ser secuestrada por la Audiencia Nacional por injurias al entonces presidente del Gobierno, Felipe González, y al ministro del Interior, José Barrionuevo. La policía recorrió numerosos puestos de venta arrancando de cada ejemplar las páginas correspondientes a un par de artículos censurados en los que calificaban al gobierno del PSOE de "traidores a la clase obrera", "títeres de los yanquis" y de dar "apoyo, aliento y cobertura a los torturadores".
Un día como hoy, el 7 de junio de 1981, es asesinado Carlos Javier Idígoras Navarrete por el simple hecho de vestir de una forma que no gustaba a los fascistas de Fuerza Nueva.
Carlos estaba celebrando que había aprobado las oposiciones y andaba muy bebido cuando le vieron. Llevaba el pelo largo, motivo suficiente para asesinarle por "rojo drogadicto". Le llevaron a un solar y le mataron de dos tiros en la cabeza. Sus asesinos disfrutaron de impunidad antes y después de Carlos para seguir matando.
«A nuestro amado hijo Francisco Franco Bahamonde»
La medalla que el Vaticano entregó al dictador y nunca retiró.
La Santa Sede guarda silencio sobre el Gran Collar de la Orden Suprema de Cristo que el Papa Pio XII concedió al jefe del régimen en 1953. La distinción, aún vigente, está reservada para quienes prestaron «especialísimos servicios» a la Iglesia.
Entre príncipes distinguidos y jefes de Estado democráticos aparece, de repente, su nombre. El nombre de quien dirigió un régimen criminal que persiguió y asesinó a miles de personas. El nombre de un tirano. Pese a todo y pese a tanto, Francisco Franco se mantiene aún hoy entre las personalidades agasajadas con la más alta condecoración que otorga el Vaticano.
«A nuestro amado hijo Francisco Franco Bahamonde, jefe del Estado Español. Salud y bendición apostólica», escribió el papa Pio XII el 21 de diciembre de 1953. Mediante ese documento, la máxima autoridad de la Iglesia Católica concedía al dictador español el Gran Collar de la Orden Suprema de Cristo.
La distinción estaba reservada a todos aquellos que fueran merecedores de tal distinción –la más alta concedida por la Santa Sede– en virtud de sus «especialísimos servicios» a la Iglesia católica. En su bula papal, Pío XII destacaba precisamente que algunos meses antes se había concretado el Concordato entre España y el Vaticano, lo que llevó al papa a confirmar el excelente estado de las relaciones con la dictadura.
«De este modo, las necesarias relaciones que siempre existieron entre los romanos pontífices y la nación española, han sido confirmadas para fruto y utilidad comunes. Sabemos que este es también vuestro sentir y el del católico pueblo español a través de las cartas oficiosas que nos habéis remitido y por las cuales os damos las más expresivas gracias», decía Pío XII.
Medio siglo después de la muerte del dictador, la Santa Sede no ha revocado aquella distinción…
El montaje de Corpus Christi.
A finales del siglo XIX Barcelona vive una auténtica campaña represiva contra el creciente movimiento anarquista. Centenares de personas permanecen encerradas y torturadas en la fortaleza prisión de Montjuïc cuando el 7 de junio de 1896 una bomba lanzada desde un piso explota en medio de la procesión religiosa del Corpus Christi, entre la que desfilan el obispo, el alcalde, el capitán general y el gobernador civil, a su paso por la calle Canvis Nous de vuelta a la iglesia de Santa María del Mar. Una docena de personas morirán a raíz de la explosión, casi todos trabajadores y pobres, y se contarán 44 heridos. Cuatrocientos anarquistas fueron detenidos y torturados, y muchos de ellos desterrados. Entre ellos fueron condenados a muerte Luís Mas, Tomás Ascheri, José Molas, Antonio Nogués y Juan Alsina, y fusilados el 4 de mayo de 1897; otros 20 fueron condenados a penas de entre 8 y veinte años de prisión. Entre los anarquistas de la época siempre se tuvo la más que plausible sospecha de que aquél atentado había sido promovido, cuando no directamente perpetrado, por la propia policía y los pistoleros de la patronal, con el fin de justificar la gran oleada represiva contra los círculos libertarios que desencadenaría después. Parece que los montajes no son solo cosas del mundo moderno.
Si en el primer partido estuvo imperial en poste bajo, ayer vimos la versión más manejador de Clyburn.
Es un jugador espectacular. Incluso esta versión algo castigada por el tiempo y las lesiones, sigue teniendo fases de dominancia.
El tiro tras bote es lo que trata de forzar la defensa en estos tiempos y si puede ser de media distancia, mejor.
Y es una estrategia ganadora en muchos casos, pero el Barça tiene perfiles volcánicos ahí.
La manta de UCAM no cubría suficiente.
Con la renuncia a la 2-3 viendo que el Barça estaba inspirado en el perímetro, empieza el dominó y vuelve a aparecer el poste bajo.
Serie tremebunda la de Shengelia, que ha sido un auténtico faro para el Barça.
Para el tercero en Murcia, el Barça lo atacó con bloqueos, soltando la correa a los exteriores para que tomasen esos tiros sobre bote.
Pocas plantillas más peligrosas en el tiro tras bote como la blaugrana.
Para eliminar ese juego de poste bajo Sito planteó en el Palau una zona 2-3 que puso en problemas serios al Barça.
Atascado y obcecado, perdió balones y finalizó en malas situaciones.
Sale Sito con su propuesta de "Spy Defense".
Presión intensa a todos los jugadors con y sin balón, excepto el 5, que se descuelga para proteger el aro. Mientras, el jugador con balón trata de negar el medio.
Clyburn derrumba la idea.
El CNI pagaba 500 euros al mes al imán de Ripoll como confidente antes de los atentados del 17-A.
Abdelbaki Es Satty, el imán de Ripoll, cerebro de los atentados yihadistas del 17 de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils, era un confidente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y cobraba 500 euros al mes de la institución pública por sus servicios, a través de la oficina de Girona, según publica el diario ABC.
La relación entre el terrorista y los servicios de inteligencia españoles data desde al menos 2014, cuando el imán estaba entonces en prisión por un delito de drogas y agentes del CNI lo captaron como confidente.
En 1996, el periodista Gary Webb, expuso en TV cómo la CIA contrabandeaba cocaína en EEUU y enganchaba a la población negra, traída desde Colombia para financiar la guerra contra Nicaragua, usando a sus mercenarios de la Contra.
Después de desvelar esto al mundo, unos años después, el periodista Gary Webb fue encontrado muerto en su casa con 2 disparos en la cabeza, asesinado por sicarios de la CIA por osarse a desvelar secretos de estado.
La CIA vendió esta droga en los barrios pobres de EEUU, cantidades masivas de heroína y cocaína para financiar sus invasiones imperialistas y al mismo estado, desencadenó la epidemia de crack desde los 80 para acabar con los Panteras Negras, hubo un récord de detenciones de jóvenes negros en los guetos y los bebés negros nacían adictos al crack.
Los mayores narcotraficantes del mundo son la CIA/EEUU y muchos de los oligarcas que viven en Miami, desde donde financian con el narcotráfico los golpes de estado y sus guerras imperialistas con dinero negro, sin pasar por el congreso.
Pronto se cumplirán 19 años del secuestro judicial del número 1573 de la revista El Jueves.
Los autores de la portada fueron condenados por injurias a la Corona y tuvieron que pagar una multa de 3000€.
En este país la libertad de expresión nunca ha existido.