Diría que en un baño, en un probador de tienda o en un parque, pero sería más divertido hacerlo en algún sitio lujoso, para perturbar a las viejas ricas~
Así que —se acerca al policía, perdiéndose por su derecha— quieres a un perro en celo que te folle —caminó tras su espalda y apareció por su izquierda—, pero que seas tú quien controle cómo y cuándo.