Y sí, les mostraron lo de Epstein no para que despertaran, sino para confirmar que pueden mostrarles lo más grotesco, lo más evidente, y aun así la gente va a seguir adorándolos... El verdadero pase libre. Cuando el horror deja de escandalizar y se vuelve parte del paisaje, el sistema entiende que ya ganó. Que puede seguir haciendo lo que quiera, a plena luz del día, sin consecuencias reales.
Los rockeros intransigentes son tan mustios. Lo que les incomoda es que es un reguetonero haga lo que el rock dejó de hacer hace mucho: incomodar e imaginar otros mundos posibles, en los que todas, todes y todos cabemos. Les falta sazón, batería, cerebro y reguetón.