Creo que una de las experiencias más conmovedoras de la vida es descubrir que alguien disfruta genuinamente de tu presencia. No de lo que le das, ni de tus logros. Solo de ti, de tus pensamientos, de tu energía y de tu existencia.
Qué increíble superpoder es abrir un libro y, de repente, estar a salvo del mundo exterior durante unas horas. La literatura no nos cambia la vida, nos la devuelve cuando la realidad nos la roba.
Hablan del "niño por nacer" pero les importa un carajo el glifosato, la contaminación de las napas, la destrucción de los glaciares, la matanza de pibes palestinos, los niños pidiendo comida en la calle, las escuelas, las universidades, los hospitales...