Odio los finales, odio el último capítulo de una serie, odio el último día del año, odio el último día de tener cierta edad y odio cuando las relaciones y las amistades se terminan, sea bueno o malo, yo simplemente odio tanto los finales
“Manejaste súper bien la situación”.
Gracias, ahora tengo la maravillosa habilidad de nombrar 5 cosas que veo, 4 que toco, 3 que escucho, 2 que huelo y 1 que saboreo.
A un lector se le nota que lee mucho no por lo que dice o recuerda con más o menos elocuencia, sino por lo que olvida. La felicidad que nos da un buen libro, por más que queramos aprehenderla, se esfuma y nos deja sólo con un hálito de indescifrable placer. Qué más quisiera yo que llevar conmigo, en la memoria, todas las páginas que me han abducido y encantado. Pero somos máquinas de olvidar. Por eso, y sólo por eso, podemos a veces seguir adelante.
es terrible lo cogida mentalmente que puede estar una persona al punto de querer hablarle a alguien y no hacerlo porque creen que van a recibir un mensaje de su parte y van pensar uh está pesada de mierda otra vez (estoy hablando de mi misma)(yo soy la persona cogida mentalmente)