Hay personas que nunca llegan a amarte de verdad; simplemente encuentran en ti lo que les hace falta y, mientras lo reciben, se quedan. Confunden la necesidad con el amor, y tú terminas creyendo que te eligieron, cuando en realidad solo encontraron un lugar donde sentirse bien.
Me siento ridícula al llorarle, pensar en él y estar pasando por una pérdida cuando nunca fuimos nada.
Real. Nada. Solo llene los vacíos cuando él quería. Ahora que ya no le sirvo, me elimina y deja de hablar.
Yo lo extraño, pero no soy nada.