Si en vez de hacer huevos revueltos uno se empeña en hacer tortilla de patata es posible que al intentar darle la vuelta vaya y se rompa. La tortilla, se entiende.
Cosas mías.
El cierzo barre de cada rincón las hojas que dejó el caduco otoño.
La lavandera blanca se come los pensamientos que aún asoman en el balcón.
Ya no son canas son ríos de plata surcando los mares.