Yo nací para el amor romántico, los asados familiares de domingo, los besos, el tiempo de calidad, estar acostada en el pecho de la persona que amo, los gestos, sentir mucho, todo eso.
Las redes sociales nos han vendido una mentira: que las relaciones felices son las que viajan mucho, comen en sitios caros y tienen fotos perfectas. Spoiler: no es verdad. Las relaciones de verdad se sostienen en lo cotidiano. En lo aburrido. En lo que no se sube a Instagram.
No puedes hacer que una persona comprenda algo si solo entiende las cosas desde su propio nivel de percepción, no importa cuánto expliques, discutas o intentes. Mejor ahorra tu energía.
Cuando eliges pareja, también eliges rutinas. Eliges si se madruga o se trasnocha, si se vive con calma o con ansiedad, eliges si se conversa o se evade. El amor no es solo conexión, es compartir valores, ritmo y visión. Es elegirse cada día, incluso cuando la magia ya no alcanza
Las amigas que me quedan son las que entendieron cuando no podía, no quería, no tenía ánimo; las que no me sacaron cosas en cara, las que no se pusieron a hablar de mi, las que no tienen actitudes raras y cuyo amor es cien por ciento incondicional. No necesito más.
Amable recordatorio para decirles que ninguna empresa, NINGUNA, merece que ustedes se desgasten y pierdan su vida y su salud.
Den siempre lo mejor de ustedes, pero dentro del horario laboral.
estoy en una etapa de mi vida en donde tengo 0 ganas de aguantar a cualquier persona que venga a molestarme, que haga cosas que me duelan o tenga actitudes malas conmigo cuando no me lo merezco. Necesito tener paz mental y estabilidad emocional