Hay personas con quienes los temas, aunque sean incómodos, se sienten fáciles y ligeros de tratar. Qué bonito es tenerlas cerca de uno, echar raíces juntos y escribir historias en paralelo.
En una relación saludable, es normal sentir que la otra persona está contigo en todo momento, incluso sin buscarla constantemente. Es como si llevaras su presencia contigo todo el tiempo porque emocionalmente están conectados.
Pero esa conexión es resultado de una comunicación efectiva, empatía mutua y un compromiso continuo de apoyo y cuidado de ambos lados. Sin estos factores, entonces esa conexión puede ser más débil de lo que se piensa o estar sostenida en las bases equivocadas.