Entrena fuerza. Entrena para construir músculo. Entrena para construir confianza. Entrena para proteger tus huesos. Entrena para mantener tu mente ágil. Entrena para dormir mejor. Entrena para ser más resistente. Entrena fuerza al menos 3 veces por semana. Porque un día tu fuerza no será un lujo, será una necesidad.
Aprendan a ser exclusivos en la vida, no por arrogancia, sino por sabiduría. No se dispersen en todos los rincones ni permitan que cualquiera que cruce su camino tenga acceso a tu espacio interior. Su tiempo, su energía, su esencia, son tesoros que merecen ser guardados con esmero. Ser selectivo no es cerrarse al mundo, sino cuidar de su propio jardín, regándolo solo con lo que realmente nutre y florece. No todos tienen las mismas intenciones que tú, ni todos caminan con la misma luz.