No tiene comparación. En realidad, en la evaluación futbolística global, nunca la tuvo. Pero hoy, y desde hace unos años, su superioridad es inobjetable. Lionel Messi es el mejor jugador de la historia. Si alguien te lo discute, no entiende un carajo de fútbol. Así de claro.
Si la persona con la que estás hablando de fútbol te dice que este señor no es el mejor jugador de la historia, levántate de la silla y no vuelvas más. No tiene que caso seguir hablando con alguien que ve el juego de espaldas. El más grande de todos los tiempos es uno solo y, sí, se llama Lionel Andrés Messi Cuccittini. NO HAY DEBATE.
Por favor como no nos van a odiar el resto de los países si prenden la tele esperando que Argentina pierda y se encuentran con el parche de campeón en primer plano, escuchan el himno más lindo del mundo y de paso el mejor jugador de la historia te clava ese golazo.
Hay por ahí un mexicano, un uruguayo, un colombiano, un portugués, que cuando el hijo venga y le diga “Papá, vos viste a Messi?” él va a tener todos los recuerdos llenos de odio en vez de haber disfrutado al mejor futbolista de todos los tiempos.
Pobre gente, hermano.