Eclipse solar: que les ocurre a las bacterias cuando el Sol desaparece.
¿Cómo afectan los eclipses solares a las bacterias? La respuesta parece obvia: de ninguna manera... ¿seguro?
Te lo cuento en microBIO:
https://t.co/A1euicEY1F
VacPertagen: la EMA autoriza una nueva vacuna frente a la tosferina.
El uso de antígenos modificados genéticamente permite eliminar la toxicidad de la toxina pertussis, lo que puede favorecer una respuesta inmune más eficaz.
https://t.co/8HtjH2XW6f
Nuevo en @CAV_AEP : 👉 Las epidemias suelen golpear a sistemas sanitarios frágiles, donde la logística y la confianza comunitaria complican cualquier campaña de vacunación, y la preparación previa es ahora un determinante clave de la salud global.
https://t.co/IKS5IQFgxc
El defensor de la selección española reveló que el diagnóstico de autismo de su hijo cambió por completo la vida de su familia. "A veces no sé cómo ayudarle", confesó, al hablar de los desafíos y el aprendizaje que ha vivido como padre.
"Cuando va creciendo, ves que no habla, que no parlotea mucho. Esa etapa fue probablemente la más dura. Yo creo que ver a tu hijo sufrir es de las cosas más duras que hay." Sus palabras han generado un gran respaldo y visibilizan la importancia de comprender y acompañar a las familias que conviven con el trastorno del espectro autista (TEA).
📸 Así ha sido el paso de la AEV por los Cursos de Verano de la @unicomplutense
👉Durante estos días, varios miembros de la Asociación Española de Vacunología han participado en diferentes cursos y espacios formativos organizados en el marco de los Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid.
👩🎓Una oportunidad para compartir conocimiento, aportar la visión de la vacunología en debates de actualidad y seguir reforzando el papel de las vacunas como herramienta clave de prevención y salud pública.
Desde la AEV seguimos impulsando la formación, el intercambio científico y la divulgación en torno a la vacunación. 💪
Estar conectados es más fácil que nunca. Sin embargo, para niños y niñas, las conexiones que más impactan en su desarrollo siguen ocurriendo fuera de una pantalla: en las interacciones diarias en familia, jugando, conversando, compartiendo y siendo escuchados.
Estas conexiones son parte de la crianza. Una etapa en la que nuestros hijos aprenden algo nuevo cada día. Y en la que padres y madres también lo hacen.
Sigamos conectando de la forma en que más importa: con tiempo, presencia, cariño y atención. Porque cada conversación, cada juego y cada momento compartido fortalece los vínculos que ayudan a niños y niñas a crecer, aprender y sentirse seguros.
#ACriarSeAprende
@Roberto_Benes@uniceflac@BancoMundialLAC
La Revolución de la Inteligencia Artificial en la Vacunología: hacia una nueva era en la prevención de enfermedades infecciosas https://t.co/3Y3AZTpsy2
Hay una cicatriz redonda que lleva décadas desapareciendo del mundo. Quienes la tienen en el brazo nacieron antes de 1980. Los que nacieron después, no.
Esa diferencia lo dice todo.
La herramienta que dejaba esa marca era la aguja bifurcada, un pequeño varilla de acero de unos cinco centímetros con dos puntas en el extremo, capaz de retener entre sus prongs una dosis exacta de vacuna liofilizada. La inventó el doctor Benjamin Rubin, de los Laboratorios Wyeth, como alternativa económica a las pistolas de vacunación del ejército estadounidense. Costaba cinco dólares por cada mil unidades. Con un solo vial de vacuna podían hacerse hasta cien dosis. D.A. Henderson, director del programa de erradicación de la OMS, dijo años después que sin aquella aguja la campaña habría tardado mucho más. La llamó un milagro.
La técnica era simple: sumergir las puntas en la vacuna, apoyar la aguja en perpendicular sobre la piel del brazo y hacer quince pinchazos rápidos y ligeros en un área circular del tamaño de una moneda. La vacuna entraba por los orificios. El cuerpo respondía. Primero enrojecimiento, luego ampolla, luego costra. Al caer la costra, quedaba la marca.
Esa cicatriz no era un daño. Era la señal de que el sistema inmunitario había aprendido a reconocer y destruir el virus de la viruela antes de que llegara de verdad.
La campaña de erradicación de la OMS duró once años, de 1966 a 1977. En su punto álgido, la aguja bifurcada entregaba más de 200 millones de vacunas al año. La viruela desapareció de América del Sur en 1971, de Asia en 1975 y de África en 1977. El último caso natural ocurrió en octubre de 1977: un cocinero somalí llamado Ali Maow Maalin, que se recuperó. En mayo de 1980, la OMS publicó la portada de su revista con tres palabras en grandes letras: "Smallpox is dead."
La viruela había matado a más de 300 millones de personas solo en el siglo XX. Era una enfermedad que acompañó a la humanidad durante milenios, que desfiguró rostros, cegó ojos y vació ciudades. Y fue eliminada completamente del planeta por 300 millones de dólares, una aguja de cinco centímetros y décadas de trabajo colectivo.
Quienes tienen esa cicatriz llevan en el brazo la huella de la única enfermedad infecciosa que el ser humano ha erradicado por completo de la Tierra.
Si es profesional de la salud y está interesado en orientar las recomendaciones o tiene dudas acerca de vacunación en adultos debe conocer Vaccinia, el ecosistema creado para optimizar las recomendaciones de vacunación y seguimiento: https://t.co/PUdFU2FNVq
Minsa: 400 personas protegidas durante los dos primeros días de la Semana de Vacunación en las Américas en el INSN Breña
📌 Más información: https://t.co/rkqc89ONP2 | #SVA26