Te mereces coincidir con alguien que te sume, que te enseñe, que te ayude, que te inspire a crecer, que te valore, que eleve tu autoestima, que te haga volver a confiar y, sobre todo, que te cuide y te admire.
No es fácil sanar las heridas, aprender a estar solo, dejar ir a quien ya no quiso quedarse, perdonarse por esas veces donde te rompiste el corazón tú solito por terco, las veces donde no supiste cuidar a quien sólo quería hacerte feliz, las veces donde simplemente el jodido destino no fue suficiente. No es fácil curarse, hacer la paces con el pasado, dejar de estar encabronado con las despedidas, dejar de voltear a donde la sonrisa quería pero el futuro, las estrellas y el universo no. No es fácil volver a estar bien, y hacerlo solo, sin depender de nadie, sin usar a nadie, sin lastimar a nadie, abrazar la perra soledad y sentirte tranquilo, dejar pasar personas por no estar listo, por no querer lo mismo, por no querer sentir. No es fácil volver a ser tú, pero un día regresas, un día dejas de extrañar, un día ya nada duele y los atardeceres, las canciones y la vida vuelven a sonar bonito.
No es fácil curarse.
sigo tratando de curarme de las cosas que no hablo con nadie, del inmenso dolor que un dia no supe controlar y me tocó guardarlo, ser fuerte me ha hecho debil. Quisiera volver a sentir y emocionarme por las cosas simples de la vida.