Ante el testigo silencioso que es su Sierra
la multitud ferviente se congrega
¡Todos estos son los hijos de esta tierra,
que clamorosos te coronan como Reina!
IV-VI-MMV
Llega cual recuerdo de la niñez, con esos pajaritos cantando dándole forma a la mañana.
Me gusta decir que la cofradía que se llama del Calvario realiza la danza hermosa del día y la noche, de lo vivo y lo muerto. La más bella forma de amanecer. Dolce mattina.
Gámez Laserna tuvo que sufrir un éxtasis espiritual para hacer esta obra de arte musical, no me lo explico de otra manera.
No se me ocurre más que se le apareciera la Virgen y de ahí escribir la poesía en el pentagrama. Esto es un punto y aparte en la música procesional.
Bécquer, en su melancólica obra titulada «Miserere», cuenta cómo un monje compone un canto fúnebre, tan perfecto que acaba escuchando a los muertos interpretarlo desde sus tumbas.
Es leyenda y poesía, pero en el Miércoles Santo no sucede algo tan diferente a esta historia.
Sevilla es demasiado preciosa cómo para ser verdad. En ella caben mil y una historias, dónde todas ellas se realizan en una noche de primavera.
La Virgen del Valle es aquella joven que aguarda las primaveras para poder contar su historia de amor y dolor por su hijo.
Un momento que me dejó marcado: Madre de Dios de la Palma entrando con "¡Miradlo en la Cruz!", y @MaestroTejera sonando con tal perfección que parece surrealista.