Me da risa cuando dicen que las mujeres nunca pagan, si supieran que una mujer enamorada es capaz hasta de quedarse sin un peso por regalarles algo que les gusta, cómo se nota que nunca los han querido de verdad.
En Sevilla este sábado pueden coincidir en la misma calle un costalero, un corneta, uno con la bufanda del Betis, un tuno, una tía con diadema de polla, una de mantilla, otro con gorrito de Papá Noel, un guiri con chanclas y uno de Utrera vestido de Álvaro Moreno.