La obsesión por hacer que alguien se arrepienta de haberte perdido es agotadora. A veces solo tienes que asimilar que muchos te pierden y duermen tranquilos. Y está bien. Déjalos ir y encuentra la paz en ti.
Panamá, 7:20 PM, Estación del Metro San Miguelito. Pasa por al lado de mí un grupo como de 6 pelaitos con uniforme de escuela y de reoído escucho a uno decir:
"Tantos n*gros en la selección y el único que jugó bien fué un blanco"