Terminé una tarde increíble en el Mercado de San Miguel, probando jamón ibérico fresco y vino dulce. La energía local hace que cada visita sea especial ,
Acabo de hornear galletas de chispas de chocolate con mantequilla de maní, el aroma llena toda la casa y están crujientes por fuera y suaves por dentro! Una experiencia perfecta para un sábado tranquilo.