Resulta que ahora Ravier es el vocero de Milei y va a Carajo a criticar a Kicillof, pero antes criticaba a Milei y escribía artículos de opinión elogiando a Kicillof y diciendo que recomendaba su libro. 😂
“Las banderas son fronteras. Cuando festejan el Día de la Bandera yo veo un muro".
Feliz Día a de la Bandera para todos los argentinos menos a la rata cipaya de Javier Milei.
"de las peores cosas que se hizo en televisión en este país"
Viviana Canosa recomendando en vivo tomar lavandina para el COVID (murió una nena por esto)
Hablan de responsabilidad y de ser profesionales pero la "periodista" de NEURA MEDIA que empezó el rumor de la muerte del padre de Messi borró la cuenta. Nadie la está responsabilizando. Los libertarios y sus medios otra vez fingen demencia para psicopatear a la gente
Florencia Peña:
- Se mando una cagada
- Dió la cara
- Se responsabilizó
- Pidió disculpas
- La echaron
Manuel Adorni:
- Robó
- Mintió
- Volvió a Mentir
- Mintió otra vez
- Dijo que la plata la encontró en un pendrive
- Le echó la culpa a los periodistas
- Sigue en el cargo
En algún momento nos convertimos en un país con un presidente que opina sobre algo que pasó en un stream para adolescentes pero hace caso omiso de que a su jefe de gabinete le brota por los poros el enriquecimiento ilícito ex pais argensimia argenconga etc etc
Hace dos semanas Diego Recalde, vocero del gobierno, tildaba de "Suelta de cuerpo" a una piba de 14 años víctima de una violación y femicidio, revictimizándola y tratando de avergonzarla. Se han visto cosas muchísimo peores en la televisión y no hay que remontarse ni un mes.
Jony Viale debería tener el tino de llamarse a silencio cuando aceptó ser interrumpido en una grabación de un reportaje con el presidente para que le digan lo que tiene que preguntar. Tras lo cual si Florencia Peña es despedida por lo que pasó, Viale debería haber tenido dignidad y renunciar. Y encima bardea. Un caradura.
¿Por qué una actriz hace periodismo, salteándose una carrera de grado? ¿Por qué una socióloga enseña a cocinar masivamente y se convierte en referente gastronómica? ¿Por qué un repostero encabeza una comedia musical internacional en la calle Corrientes sin formación profesional en teatro musical?
Quizás estas tres preguntas tengan respuestas perfectamente racionales, pero aun así valgan para ponerle nombre a una tendencia de época.
Nos hemos acostumbrado a que cualquiera pueda hacer cualquier cosa y hasta lo celebramos como una muestra de libertad. Las ofertas llegan y el sentido del decoro, de la prudencia o de reconocer los propios límites parece haberse vuelto anticuado. La lógica suele ser: “Si me lo ofrecen, por algo será”. O: “Quien me lo propone debe ver en mí algo que yo no veo”. Incluso, la convicción —acertada o no— de que uno puede ocupar un lugar para el que no fue formado.
Es entendible. Cuando alguien nos dice que somos lindos, la tentación inmediata es creerle. Pero quizás habría que ejercitar el pudor y preguntarnos si realmente estamos preparados para ocupar determinado lugar.
Detrás de la lógica del “y bueh, me tiro a la pileta” subyace una pregunta que quizás convenga hacernos: ¿qué valor les damos a los oficios, a las profesiones y a los años de formación?
Porque si la preparación específica es irrelevante, si la experiencia en un campo puede reemplazarse por fama, exposición o capacidad de convocatoria, ¿para qué existen las carreras, las especializaciones y los aprendizajes largos?
Cada tanto no está mal, para protegernos, apelar a una profiláctica autocensura.
Igual el peor daño que hizo Flor Peña es poner a dar discursos de moralidad a los periodistas como si ellos no fuesen apenas mas que un mono con micrófono (son menos los monos al menos dan gracia y tienen empatía)