Este año me revolcó de todas las maneras posibles, me sacó de lugares donde me quería quedar toda la vida, me alejó de personas de las que jamás imaginé, tuve pérdidas, y meses en los que sentí un dolor desgarrador que no se apaciguaba, pero aquí estoy, y me felicito por eso.
Enamórate de alguien que busque el hablar contigo después de una discusión, alguien que te valore y priorice tu sentir por arriba de su enojo. Porque el amor no se trata de ganar; se trata de comprender, perdonar y elegirse mutuamente todos los días.