Recién pasé por el puesto donde hace un año te compré las flores por tu cumpleaños. Y hoy no sos nadie. Ojalá algo de todo esto haya valido la pena para vos, porque a mí me arruinaste
Ayer fue mi último día en la casa de Ibai. Cuando me estaba yendo al aeropuerto, me di cuenta de que me faltaban unas llaves, así que volví a la casa de Ibai, sin avisarle.
Cuando entré al hogar, lo primero que ví fue ésto. Quedé en shock y casi me desmayo, no supe que hacer.