🚨🚨 ANUEL LE TIRA A IBAI Y A LA VELADA
“El Ibai ese, el rascabicho ese, estaba haciendo chistes con mi nombre antes de que yo saliera. Cabron yo llegue 5 minutos tarde na más.”
“No dejaron que mi Dj me tirara el show. No dejaron que mi ingeniero me hiciera la voz.“
“ESA NO ES MI VOZ, esos cabrones controlaban todo.
“La porquería esa que me hicieron, el Ibai ese, me sabotearon todo el concierto”
¿MIEDO A LA VEJEZ DE TUS PADRES?
Vale mucho leerlo, lo comparto textual: “Hay una ruptura en la historia de la familia, donde las edades se acumulan y se superponen y el orden natural no tiene sentido: es cuando el hijo se convierte en el padre de su padre”.
Es cuando el padre se hace mayor y comienza a trotar como si estuviera dentro de la niebla. Lento, lento, impreciso. Es cuando uno de los padres que te tomó con fuerza de la mano cuando eras pequeño ya no quiere estar solo.
Es cuando el padre, una vez firme e insuperable, se debilita y toma aliento dos veces antes de levantarse de su lugar. Es cuando el padre, que en otro tiempo había mandado y ordenado, hoy solo suspira, solo gime, y busca dónde está la puerta y la ventana - todo corredor ahora está lejos.
Es cuando uno de los padres antes dispuesto y trabajador fracasa en ponerse su propia ropa y no recuerda tomar sus medicamentos. Y nosotros, como hijos, no haremos otra cosa sino aceptar que somos responsables de esa vida.
Aquella vida que nos engendró depende de nuestra vida para morir en paz. Todo hijo es el padre de la muerte de su padre. Tal vez la vejez del padre y de la madre es curiosamente el último embarazo. Nuestra última enseñanza.
Una oportunidad para devolver los cuidados y el amor que nos han dado por décadas. Y así como adaptamos nuestra casa para cuidar de nuestros bebés, bloqueando tomas de luz y poniendo corralitos, ahora vamos a cambiar la distribución de los muebles para nuestros padres. La primera transformación ocurre en el cuarto de baño.
Seremos los padres de nuestros padres los que ahora pondremos una barra en la regadera. La barra es emblemática. La barra es simbólica. La barra es inaugurar el “destemplamiento de las aguas”. Porque la ducha, simple y refrescante, ahora es una tempestad para los viejos pies de nuestros protectores. No podemos dejarlos ningún momento. La casa de quien cuida de sus padres tendrá abrazaderas por las paredes.
Y nuestros brazos se extenderán en forma de barandillas. Envejecer es caminar sosteniéndose de los objetos, envejecer es incluso subir escaleras sin escalones. Seremos extraños en nuestra propia casa. Observaremos cada detalle con miedo y desconocimiento, con duda y preocupación.
Seremos arquitectos, diseñadores, ingenieros frustrados. ¿Cómo no previmos que nuestros padres se enfermarían y necesitarían de nosotros? Nos lamentaremos de los sofás, las estatuas y la escalera de caracol. Lamentaremos todos los obstáculos y la alfombra. Feliz el hijo que es el padre de su padre antes de su muerte Mi amigo Joseph Klein acompañó a su padre hasta sus últimos minutos. En el hospital, la enfermera hacía la maniobra para moverlo de la cama a la camilla, tratando de cambiar las sábanas cuando Joe gritó desde su asiento: Deja que te ayude. Reunió fuerzas y tomó por primera vez a su padre en su regazo.
Colocó la cara de su padre contra su pecho. Acomodó en sus hombros a su padre consumido por el cáncer: pequeño, arrugado, frágil, tembloroso.
Se quedó abrazándolo por un buen tiempo, el tiempo equivalente a su infancia, el tiempo equivalente a su adolescencia, un buen tiempo, un tiempo interminable. Meciendo a su padre de un lado al otro.
Acariciando a su padre. Calmando él a su padre. Y decía en voz baja: - ¡Estoy aquí, estoy aquí, papá! “Lo que un padre quiere oír al final de su vida es que su hijo está ahí”.
5 Cosas que Necesitas Decir "Adiós" para Manifestar tus Deseos
Para llenar el vaso, primero hay que vaciarlo.
Es imposible recibir sin soltar.
Hay que hacer sitio a lo nuevo despidiéndose de lo viejo.
Sé que no es fácil. Que te has apegado a ciertas cosas. Pero si quieres manifestar la vida de tus sueños, tienes que soltar todo lo que te retiene.
En concreto, tendrás que decir adiós a estos cinco grupos de cosas.
1. Adiós a lo que sobra
No quieres que lo diga, pero debes oírlo.
Di adiós a esa persona que siempre te mete en problemas.
Di adiós a ese compromiso que te hace perder el tiempo.
Di adiós a todo aquello que te quita la paz.
Sin calma, no manifestarás lo que quieres sino todo lo contrario.
Porque tu mente esta enfocada en lo que no quiere. En vez de en lo que quiere. Y el universo siente tus emociones, y atraes más de lo que tienes en tu mente y corazón.
Todo lo que te resta te hace vibrar en escasez. Y tú quieres abundancia, ¿verdad?
2. Adiós a lo que te pesa
Supongamos que no estás manifestando lo que tu corazón desea. En ese caso, puede deberse a que algo te pesa tanto que te ha agotado y te impide canalizar la energía necesaria para materializar tus sueños.
A medida que la vida avanza, llenamos nuestra mochila de piedras. Y eso pesa. Pero esa carga también puede estar oprimiéndote el triple debido al peso de la culpa.
Tienes que desprenderte de toda la mierda acumulada. Tienes que decir adiós a la culpa. Tienes que vaciar las piedras de tu mochila para recuperar la energía y escalar la montaña de tus sueños.
Tú también mereces otra oportunidad. Tú también mereces ser feliz.
No tienes que sentirte en deuda con nada ni con nadie. Ya pagaste el precio de tus errores y ahora eres diferente.
Tira todo el lastre e invierte tu energía en materializar en lugar de cargar.
3. Adiós a lo que se rompe
La gente suele decir: "Mens sana in corpore sano" (mente sana en cuerpo sano). Pero la frase original es "Orandum est ut sit mens sana in corpore sano".
Su autor es Decimus Junius Juvenal (nacido en el siglo I) y significa "Debemos rezar por una mente sana en un cuerpo sano".
¡Bingo!
Debemos visualizar, afirmar y decretar la armonía entre cuerpo y espíritu.
Y puedes acelerar este proceso liberándote de adicciones y malos hábitos. Como vimos en el punto 1, manifiestas lo que resuena con tus sentimientos.
Duerme bien, come bien y sal a pasear. Y tu poder de manifestación aumentará.
Di adiós a todo lo que rompa esa conexión entre tu cuerpo y tu alma.
4. Adiós a lo que impide
La vida es una guerra espiritual entre diferentes voluntades.
Algunas personas no quieren que manifiestes la vida de tus sueños porque, si lo haces, perderán tu favor, o te convertirás en su competencia.
Y esas personas te están frenando, a menudo sin que te des cuenta.
Pueden estar seduciéndote con cómodos aumentos de sueldo.
También pueden utilizar métodos más sucios, como hacerte sentir que no vales nada, que no puedes salir adelante por ti mismo, etc.
Todas estas estrategias están enfocadas a anestesiar tu voluntad.
Y si te olvidas de que tienes sueños, ¿Cómo vas a manifestarlos?
Tienes que estar hiper enfocado cada día en lo que quieres. Por eso, debes despedirte de todo aquel que intente impedir que alcances tus metas.
5. Adiós a lo que duele
Hay situaciones en la vida que duelen tanto que hay que dejarlas ir.
Hace poco alguien al quien le va muy bien en la vida me dijo: "Manifestar es la parte fácil. Sostener lo manifestado es la parte difícil".
Y tiene razón, así que presta atención, querido lector, y aléjate de lo que te daña. Ya has hecho bastante.
No te ahogues intentando salvar a quien no quiere ser salvado.
Un abrazo virtual
—Malafama1981
Las asesinas en serie son más raras que sus contrapartes masculinas, pero no son inexistentes. Han existido siempre pero hasta finales del siglo pasado no se había tomado conciencia de ello como objeto de estudio. https://t.co/EaszRXiQXW
Todo lo que vais a leer en este hilo es cierto, y es la primera vez que lo cuento en público: hace trece años algo se
rompió en mi cerebro.
Aún no sé si se puede arreglar.
⤵️
Hace unas horas, tres militares han testificado bajo juramento ante el Congreso de los Estados Unidos. Si lo que han contado es cierto, el mundo tal y como lo conocemos está a punto de cambiar.
27 de junio.
Quédate con la persona que muestre interés, que te escuche mil veces aunque le cuentes lo mismo, que haga de tus días grises más coloridos, que te elija todos los días y no de a ratitos.
Quédate con la persona que sepa quererte.
- Rafael Cabaliere