Another Hamas apologist ends in disgrace.
Whether you see the hand of a just God or simple cause and effect, defending terrorists is often a tell for other serious moral defects.
Another Hamas apologist ends in disgrace.
Whether you see the hand of a just God or simple cause and effect, defending terrorists is often a tell for other serious moral defects.
@XXXIICnp@afrancisco82 Por suerte pero mala suerte. Falta respeto a la policía. Os habéis dejado comer el terreno y no nos podéis proteger. Yo tengo un problema si echo spray pimienta a un tío que me acose, pero a un policía muchas menos
Os voy a contar algo que me hace mucha ilusión. 💜
Hoy @elespanolcom ha contado mi historia. Pero más allá de la historia, hay algo que he construido yo misma y que de verdad quiero enseñaros.
Soy ingeniera y tengo un cáncer de mama muy raro. En vez de quedarme quieta, hice lo único que sé hacer: ponerme a construir. Con IA he creado una herramienta que dibuja en 3D mis metástasis y ayuda a decidir dónde biopsiar, qué lesión da el mejor material para acertar con el tratamiento que me puede dar más vida.
Y lo más fuerte: no es una idea guardada en un cajón. El equipo de oncólogos de Zúrich que lleva mi caso ya la está usando para tomar esa decisión.
Para mí esto es lo que debería ser la IA en medicina: no quitarle el sitio al médico, sino darle mejores ojos para decidir. Y si me sirve a mí, ojalá sirva a más personas con tumores raros a las que nadie da respuesta.
🔬 La herramienta: https://t.co/oLL6Nipxoc
🗞️ Mi historia en El Español: https://t.co/EmautZrHee
Si os toca algo, compartidlo. Cada persona que lo ve ayuda de verdad. Gracias por estar siempre ahí. 💜
Primer artículo que veo en prensa española acerca de este informe sobre los abusos sexuales a niñas en Reino Unido
Lo que cuenta este informe de Rupert Lowe coincide con informes oficiales previos que nadie ha podido desmentir:
-El Jay Report (2014) sobre Rotherham: al menos 1.400 niñas explotadas sistemáticamente.
-El informe de Telford (2022): más de 1.000 víctimas en esa sola localidad.
-Casos documentados en Rochdale, Oxford, Oldham, Bradford y decenas de distritos más.
Todos ellos describen el mismo patrón: bandas organizadas (mayoritariamente de origen pakistaní), niñas vulnerables (muchas blancas británicas de clase trabajadora), violaciones grupales, tráfico, violencia extrema y, sobre todo, el encubrimiento institucional por miedo a “parecer racistas”.
Aunque la cifra real fuera “solo” 100.000 casos (o incluso menos), seguiría siendo uno de los mayores escándalos de abuso sexual infantil en la historia de la Europa moderna en tiempos de paz. Miles de niñas destrozadas durante décadas mientras la policía, los servicios sociales y los políticos miraban para otro lado.
Creo que el debate sobre el número exacto o sobre el autor de este último informe no debería servir para minimizar lo monstruoso del fondo. El miedo a "dar munición a la derecha" es exactamente lo que permitió que esto durara décadas. Ese fue el problema original. Eso es lo que hay que reconocer y corregir, venga de quien venga el informe que lo pone encima de la mesa.
https://t.co/lF5Rcoaczx
He criticado al wokismo desde hace tiempo y sigo haciéndolo. Mucha gente todavía lo ve como algo exagerado o como un conjunto de ideas un poco raras pero inofensivas. Creen que son solo modas pasajeras o errores de interpretación y que no hay que darle mucha importancia. Pero las ideas tienen consecuencias reales.
Todo lo que ha pasado con las bandas de pakistaníes que abusaron de miles de niñas en Reino Unido durante años es, en gran parte, una consecuencia directa del wokismo. Esta ideología divide el mundo en opresores y oprimidos, y en ese esquema los musulmanes (sobre todo los de origen pakistaní) entran automáticamente en la categoría de víctimas del colonialismo y del racismo occidental. Como son víctimas, tienen una especie de superioridad moral y criticar o investigar a personas de ese colectivo se considera automáticamente racismo o islamofobia. Y nadie en las instituciones quería ser señalado como racista.
Esto es lo que produce la política de identidades: se deja de juzgar a las personas por lo que hacen y se empieza a juzgarlas por el grupo al que pertenecen. Da igual lo que haya pasado, lo importante es quién lo ha hecho. Si el autor pertenece a un grupo considerado “oprimido”, el asunto se minimiza, se relativiza o directamente se tapa. Lo hemos visto también con otros casos de violaciones en grupo cometidas por hombres que no son blancos: muchas feministas que normalmente están muy pendientes de estos temas guardan un silencio bastante llamativo cuando los agresores no encajan en el perfil que les interesa.
Es el nuevo antirracismo, que no tiene nada que ver con el de Martin Luther King. El de King quería que se juzgara a la gente por el contenido de su carácter, no por el color de su piel. Este nuevo enfoque hace exactamente lo contrario: convierte la identidad en lo más importante y crea dos varas de medir según quién sea el culpable.
El problema del wokismo no es que sea de izquierdas o de derechas. El problema es que es profundamente antiliberal. Rechaza la idea de que todos somos individuos con los mismos derechos y responsabilidades, y la sustituye por una visión en la que lo que importa es a qué grupo perteneces. Desde esa lógica se justifican dobles estándares, se limita la libertad de expresión cuando molesta a ciertos colectivos, y se antepone la protección de la narrativa identitaria a la protección real de las personas (en este caso, de niñas vulnerables).
Al final, lo que está haciendo es erosionar las bases sobre las que se construyeron las democracias liberales: la igualdad ante la ley, la presunción de inocencia, el juicio por hechos y no por identidades, y la capacidad de hablar con claridad aunque lo que tengas que decir sea incómodo. Y cuando eso se rompe, las consecuencias pueden ser muy graves, como ya hemos visto.
Wenn ich diese Dinge sehe, muss ich daran denken, dass ich im Iran ab dem Alter von sieben Jahren ein Kopftuch tragen musste, nur um mich überhaupt in der Schule anmelden und sie betreten zu dürfen. später mitten im Herzen Europas musste ich ein Kopftuch aufsetzen und mich damit fotografieren lassen, nur damit die Botschaft der Islamischen Republik meinen Ausweis verlängert; nur damit die Islamische Republik mir erlaubt, überhaupt eine „Identität“ zu haben…
Für mich war das Kopftuch niemals Selbstbestimmung. Es war stattdessen immer, in jedem einzelnen Moment meines Lebens, Zwang und Unterdrückung. Iranische Frauen werden wegen des Kopftuchs ermordet, ihnen wird in die Augen geschossen, ihnen wird Säure ins Gesicht geschüttet. Verkauft uns das Symbol der systematischen Unterdrückung von Frauen nicht unter dem Namen „Feminismus“.
Just watched a video of an IDF soldier taking his own life by jumping from the tenth floor.
As of Jan 2026 nearly there was 40% increase in PTSD cases among IDF soldiers since Sept 2023. They predict it could rise 180% by 2028.
Over 1,200 soldiers have been discharged from service because of it.
Do you think Hamas terrorists get PTSD?
Because jihad is not a defensive struggle, it’s a religious war. Hamas fighters don’t see their violence as tragedy, but as worship.
For them, murdering civilians isn’t a burden on the conscience, it’s obedience to Allah. It’s glorified, sanctified, and rewarded with paradise.
Israelis fight to protect their families, to keep their nation alive, to prevent another massacre.
Jihadists fight to please a god who demands blood. That belief numbs the soul.
Israel will always carry the human cost of trauma and grief, while Hamas will always celebrate death.
One side fights because it must. The other side kills because it believes it must.