El motor de un barco gigante se averió y nadie podía repararlo, así que contrataron a un ingeniero mecánico con más de 30 años de experiencia.
Inspeccionó el motor con mucho cuidado, de arriba abajo. Después de verlo todo, el ingeniero descargó su bolsa y sacó un pequeño martillo.
Golpeó algo suavemente. Al poco tiempo, el motor volvió a funcionar. ¡El motor estaba arreglado!
Una semana más tarde, el ingeniero le dijo al propietario del barco que el coste total de la reparación del barco gigante era de 20 000 dólares.
«¿Qué?», dijo el propietario. «No has hecho casi nada. Danos una factura detallada».
La respuesta es sencilla:
Golpear con un martillo: 2 dólares.
Saber dónde golpear y cuánto golpear: 19.998 dólares.
La importancia de apreciar la experiencia y los conocimientos de uno... porque son el resultado de esfuerzos, experimentos e incluso lágrimas.
Si hago un trabajo en 40 minutos es porque he pasado 20 años aprendiendo a hacerlo en 20 minutos.
Me debes por los años, no por los minutos.
¿Lo pillas?
📝 Diario de un LCA roto:
Se habla muchas veces del factor psicológico de la lesión, pero solo cuando la vives, descubres lo sólo que te sientes muchas veces, a pesar de estar en la mejor de las compañías.
He visto entrenadores malos, los acaban echando.
He visto jugadores malos, los acaban echando.
He visto y veo árbitros malos, que cometen errores adrede, si, adrede, y siguen, con chulería, prepotencia y diciendo que ellos lo hacen lo mejor posible.
Los malos son los aficionados y los padres de los jugadores.
El día anterior a las vacaciones, la previa de un viaje, de una cita, de un concierto, los viernes, las ganas de decir te quiero antes de decirlo por primera vez, la víspera de reyes. La vida es mejor con nervios y con deseo.
"Olas"
Por estas impresionantes tomas que se pueden ver las increíbles olas que ocurren en Nazaré, Portugal. Mirá lo que es ese lugar y yo laburando acá en esta cuenta de mierda, la concha de la lora.
Tristán pasará injustamente al olvido, en parte porque no jugó en Barça o RM (pudo hacerlo en 2000, si hubiera ganado Sanz y no Florentino). Será uno de los delanteros centros que recomendaré ver a los pequeños, porque el gol es mejor si llega con clase.