Como último acto de amor, te confieso que siempre me quedaré con las ganas de haber vivido una vida contigo, porque, en el fondo, yo sí quería que fueras tú.
Me parece muy doloroso cuando inmediatamente después de una ruptura, ves a la otra parte avanzar como si nada hubiera pasado, mientras tú te estás detenido por culpa de su ausencia.
No puedes estar bien con alguien si no estás bien contigo mismo. La pareja no es un pegamento para arreglar grietas, es un lujo que te das cuando ya estás entero.