Ir a terapia es soltar vergazos contra ti mismo, entender que el pendejo que te arruina la vida eres tú y que solamente tú puedes cambiarlo. Entre más te quieras engañar y culpar a otros de tu miseria, menos vas a avanzar y a transformar todo eso que tanto te duele.
La romantización de la "salud mental" en redes nos está vendiendo la idea de que sanar es tomar café en tazas lindas y escribir en un diario, cuando en realidad "sanar" es un proceso asqueroso, violento, solitario dónde eres tú peleando con tu mente