Los bailó Atlético Tucumán en las tribunas de principio a fin. Dos años sin Libertadores quedando afuera en la mística de la Bombonera. Le hicieron una bandera a Cavani que tiene cero títulos. Destrozados totalmente. Riquelme les derrumbó todas sus mentiras juntas. Éxtasis total.
Ambos volvieron a jugar de local después de 2 meses y uno solo lleno su cancha con mas 80.000 hinchas como viene haciendo hace años. La diferencia es abismal.
Volvió Gallardo. Riquelme abandonó un programa de TV. Quedaron afuera de la copa y Chiquito no atajó ningún penal. Volvieron a hacerse caca con el Muñeco de nuestro lado. Todo volvió a la normalidad.